
La gestión de la catástrofe ferroviaria de Adamuz suma un nuevo capítulo de irregularidades que pone en entredicho la transparencia de los organismos dependientes del Ministerio de Transportes. Según ha trascendido el lunes y de acuerdo a El Mundo, operarios de Adif retiraron material y restos de los trenes siniestrados durante la madrugada, sin contar con el permiso de la autoridad judicial y justo antes de que la Guardia Civil hubiera concluido sus trabajos de campo en el sitio.
El irregular hecho se produjo en las horas críticas posteriores al accidente del pasado 18 de enero, cuando la prioridad debía ser la custodia de la escena para esclarecer las causas del descarrilamiento del tren Iryo y el choque con un Alvia. Mientras los servicios de emergencia aún trabajaban en la zona, personal de Adif procedió a recolectar piezas y elementos técnicos que fueron trasladados a otra ubicación.
Al percatarse de la ausencia de elementos que estaban siendo analizados, los agentes encargados de la investigación solicitaron información inmediata sobre el paradero del material. Tras localizarlo en dependencias del gestor de infraestructuras, la Guardia Civil ordenó la devolución inmediata de los restos al punto del siniestro para garantizar que la cadena de custodia no fuera vulnerada.
La situación ya ha sido informada a la magistrada titular del Juzgado número 2 de Montoro, que investiga el accidente y los malos manejos vinculados al mismo, entre denuncias de presunto homicidio imprudente y problemas de seguridad de los trabajadores.
Cabe recordar que el tramo donde se produjo la tragedia había sido renovado hace menos de un año, lo que sitúa el foco directamente sobre la calidad de las obras y la supervisión de Adif.