Agentes de la Ertzaintza, con la colaboración de la Policía Municipal de Villabona (Guipúzcoa) detuvieron este jueves en esa localidad a un inmigrante de origen magrebí de 26 años, por robo en un establecimiento comercial y en varios vehículos. El arrestado hizo uso de una tarjeta sustraída, realizando cargos por valor de 700 euros.
Los hechos ocurrieron cuando los agentes fueron requeridos para acudir al municipio donde este inmigrante se encontraba rompiendo cristales de vehículos estacionados con la intención de robar. La patrulla desplazada al lugar comprobó la existencia de, al menos, tres vehículos con impactos de piedra en las ventanillas. El presunto autor, según testigos, fue increpado por varios ciudadanos y había huido.
Una vez ocurridos estos hechos, se tuvo conocimiento de que una persona coincidente con la descripción aportada había entrado en un establecimiento de la localidad, la cual hizo una compra de ropa que pagó en efectivo mostrando en todo momento una actitud sospechosa. Posteriormente, el regente del comercio se percató de que le había sustraído otras prendas textiles y denunció los hechos.
En el trayecto hacia el mencionado establecimiento, la patrulla observó a una persona que coincidía con los datos aportados por las víctimas y testigos. Esta persona se encontraba en un bar y, tras ser identificado, le efectuaron un registro corporal, localizando entre sus pertenencias varios objetos susceptibles de haber sido sustraídos, tales como tarjetas y documentación a nombre de otra persona, 370 euros en billetes, un teléfono móvil y la ropa sustraída en el comercio. Asimismo, portaba alguna piedra de similares características a las encontradas junto a los vehículos impactados previamente.
Además, una de las víctimas informó de que ese mismo día, por la mañana, le habían sustraído un teléfono móvil y la cartera con tarjetas y documentación del interior de su vehículo estacionado en la vía pública en Andoain. Con una de sus tarjetas se habían efectuado cargos fraudulentos por valor de 700 euros, concretamente, una retirada de efectivo por valor de 600 euros y compras por valor de 100 euros.
Los objetos denunciados como sustraídos, en posesión del sospechoso, fueron restituidos a sus legítimos propietarios y se procedió a la detención del presunto autor, un joven de 26 años, de origen magrebí.