
La declaración de Leonor González Pano, exnovia del empresario Víctor de Aldama, ha reactivado este jueves en el Tribunal Supremo las sospechas sobre la posible existencia de pagos irregulares en torno al rescate de 475 millones de euros concedido a Air Europa por el Gobierno en noviembre de 2020. Su testimonio sitúa en el centro de la investigación al exministro de Transportes José Luis Ábalos y a su exasesor Koldo García.
González Pano declaró como testigo que Aldama le contó que recogió 500.000 euros en efectivo en casa del empresario Pepe Hidalgo, propietario de la aerolínea, acompañado de Koldo García. Según su relato, la entrega se produjo en vísperas del rescate aprobado por el Consejo de Ministros el 3 de noviembre de 2020.
«Fueron los dos», afirmó ante el tribunal. La testigo añadió que Aldama le trasladó además una frase que atribuyó al propio comisionista: «Hidalgo tiene que estar acojonado«, en referencia al riesgo de que esa supuesta entrega de dinero pudiera trascender.
El testimonio se enmarca en el juicio por presuntos delitos de corrupción que afecta a Ábalos, a su exasesor y al propio Aldama, señalado como comisionista en contratos públicos durante la pandemia. Según el escrito de acusación de la Fiscalía Anticorrupción, Aldama actuó como intermediario de Air Europa y logró que desde el Ministerio de Transportes se realizaran gestiones favorables a la aerolínea antes de la concesión de las ayudas públicas.
El fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, sostiene que Ábalos, «siempre sirviéndose de su asesor Koldo García», impulsó acciones clave como la difusión de una nota oficial en agosto de 2020 que anticipaba una posición favorable del Gobierno al rescate. Ese mensaje, según la investigación, fue compartido internamente antes de su publicación y acabó en manos de los directivos de la compañía, lo que tuvo un valor estratégico para asegurar la viabilidad de la empresa ante sus acreedores.
La sesión también incorporó el testimonio de Carmen Pano, madre de la anterior, que apuntó a posibles contraprestaciones adicionales. Según su declaración, el entorno de Aldama vinculó las gestiones para obtener una licencia de operadora de hidrocarburos a la entrega de beneficios al exministro. «El señor Víctor de Aldama dice que el tema de la operadora se va a conseguir y que el señor ministro quería una casa», afirmó ante el fiscal.
A preguntas directas de Anticorrupción, confirmó que la adquisición de una vivienda en La Alcaidesa (Cádiz) tenía como finalidad servir de «regalo o contraprestación» a Ábalos, a lo que respondió de forma tajante: «Sí».
Las declaraciones refuerzan el núcleo de la acusación: la posible existencia de una red de influencias y pagos en torno a decisiones clave del Gobierno durante la pandemia, con especial foco en el rescate de Air Europa y en la concesión de licencias energéticas. El desarrollo del juicio determinará si estos testimonios se sostienen con pruebas suficientes para acreditar delitos de corrupción en el seno del Ministerio de Transportes.