
La Guardia Civil ha detenido en Orihuela Costa (Alicante) a uno de los 12 fugitivos más buscados por Reino Unido, un ciudadano británico de 51 años que tiene pendiente cumplir una condena de ocho años y medio de prisión por delitos de estafa y blanqueo de capitales.
El arresto se produjo durante las investigaciones desarrolladas por el Equipo de Homicidios, Desaparecidos y Huidos de la Justicia de la Unidad Orgánica de Policía Judicial en relación con un homicidio cometido en esa misma localidad alicantina. Las pesquisas llevaron a los agentes hasta el sospechoso y, tras comprobar su identidad, descubrieron que estaba siendo reclamado por las autoridades británicas.
Una vez confirmada su identidad, efectivos de la Guardia Civil, con el apoyo de la Unidad de Seguridad Ciudadana (USECIC) de la Comandancia de Alicante, procedieron a detenerlo.
Posteriormente registraron su domicilio, donde localizaron 22.000 euros en efectivo y varios documentos de identidad falsificados. El hallazgo ha provocado que al británico se le atribuya además un posible delito de falsedad documental, al margen de los delitos por los que ya había sido condenado en Reino Unido.
No es el primer miembro de la lista de los 12 fugitivos más buscados por las autoridades británicas que cae en la provincia de Alicante. El pasado mes de mayo, coincidiendo con la presentación de la campaña británica para localizar a los prófugos, la Guardia Civil arrestó en la provincia a otro de los reclamados por Reino Unido.
En aquel caso, la detención se produjo durante una operación contra una organización presuntamente dedicada al tráfico de drogas y la falsificación documental.
La Costa Blanca constituye desde hace años uno de los territorios en los que las fuerzas de seguridad españolas mantienen una estrecha cooperación con cuerpos policiales extranjeros para localizar a delincuentes reclamados internacionalmente.
Tras su arresto, el detenido ha sido trasladado ante la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Alicante, que actuaba en funciones de guardia.
Posteriormente quedará a disposición de la Audiencia Nacional, órgano competente para tramitar los procedimientos de extradición solicitados por otros países. Las autoridades británicas reclaman ahora su entrega para que cumpla los ocho años y medio de cárcel pendientes por estafa y blanqueo de capitales.