
La Guardia Civil ha desmantelado este miércoles un piso patera en pleno centro de Ceuta en el que se alojaban hasta 24 inmigrantes en situación ilegal, en una nueva operación relacionada con las consecuencias de la crisis migratoria que atraviesa la ciudad autónoma.
El inmueble está situado en la calle Real, una de las principales arterias de Ceuta, y ha sido objeto de un amplio despliegue de las Fuerzas de Seguridad durante la mañana. En el interior, los agentes localizaron a 24 personas alojadas en una misma vivienda, que están siendo trasladadas de forma escalonada a dependencias policiales para proceder a su identificación y filiación.
El dispositivo está siendo desarrollado por agentes de la Compañía Fiscal y de Fronteras de la Guardia Civil, con el apoyo de la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Comandancia —USECIC—, el Grupo de Información y efectivos de la Policía Local.
Durante toda la mañana se ha podido observar cómo distintos inmigrantes abandonaban el edificio escoltados por los agentes. La Guardia Civil continúa inspeccionando el interior del inmueble, por lo que el número definitivo de personas localizadas podría aumentar a medida que avance el operativo.
La actuación vuelve a poner el foco sobre la proliferación de alojamientos clandestinos y situaciones de hacinamiento tras la llegada masiva de inmigrantes a Ceuta.
En las últimas semanas, la presión sobre los centros oficiales de acogida y la permanencia en la ciudad de miles de personas en situación ilegal han provocado que algunos inmigrantes terminen durmiendo en la calle, en asentamientos improvisados o en viviendas utilizadas de forma ilegal.
Los agentes no han logrado localizar por el momento al propietario del inmueble. Los investigadores tratan de determinar si el dueño de la vivienda o alguna otra persona estaba facilitando alojamiento a inmigrantes ilegal a cambio de dinero o participando en una posible trama.
El posible responsable podría enfrentarse a una investigación por un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros, aunque las pesquisas continúan abiertas y todavía no se ha concretado la eventual responsabilidad penal. La operación se produce además en un contexto de creciente actividad policial en Ceuta relacionada con la inmigración ilegal..
Durante los últimos días se han sucedido las intervenciones en viviendas, establecimientos comerciales y otros espacios de la ciudad para localizar a personas sin documentación, detectar contrataciones ilegales y perseguir posibles redes que se benefician de su situación.
El hallazgo de 24 inmigrantes en un único piso en pleno centro de la ciudad vuelve a mostrar la dimensión de una crisis que ya no se limita a la frontera ni a los centros de acogida, sino que empieza a trasladarse también a viviendas particulares y al tejido urbano de Ceuta.