«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
La formación propone imitar el modelo de Gibraltar

La Guardia Civil pone el foco en un nuevo partido musulmán de Melilla que reclama derribar la valla con Marruecos

Decenas de personas en la frontera entre España y Marruecos, a 1 de agosto de 2026, en Melilla (España). Europa Press.

Una nota interna de la Guardia Civil sobre la situación migratoria en el norte de África ha puesto el foco en Nueva Melilla, un partido de reciente creación que reclama retirar la valla fronteriza que separa la ciudad autónoma de Marruecos y avanzar hacia un modelo de mayor cooperación con Nador, según publica The Objective.

El documento, fechado el pasado 22 de julio, fue elaborado por la unidad encargada de coordinar la lucha contra la inmigración ilegal en el Estrecho, el mar de Alborán y las aguas próximas. En él se recoge que tanto Nueva Melilla como sectores de la comunidad musulmana local habían pedido la retirada de la valla «como se ha hecho en Gibraltar» y en aras de una «mayor cooperación entre países».

La nota forma parte de la documentación desclasificada por el Gobierno relacionada con las semanas anteriores a la entrada masiva registrada en Ceuta los días 30 y 31 de julio. La Guardia Civil elaboró su análisis a partir de información aportada por agregados del Ministerio del Interior destinados en Marruecos y Argelia, fuentes abiertas y estudios propios sobre los distintos escenarios migratorios.

La petición llegó días antes de la invasión de Ceuta

El documento resulta especialmente llamativo por su fecha. La petición de eliminar la barrera fronteriza aparecía en los análisis de la Guardia Civil apenas ocho días antes de que decenas de miles de inmigrantes entraran en Ceuta desde territorio marroquí, desencadenando una de las mayores crisis fronterizas vividas por España.

En ese mismo apartado, los agentes advertían de un incremento de las entradas a nado en Ceuta y Melilla durante la semana del 13 al 19 de julio. La nota también señalaba, sin embargo, un aumento de la colaboración de la Marina Real marroquí para impedir determinadas entradas y mencionaba la detención en Nador de uno de los traficantes de personas más buscados.

Un partido constituido apenas un mes antes

Nueva Melilla se inscribió formalmente en el registro de partidos políticos en junio de 2026, aunque sus promotores habían presentado el proyecto públicamente meses antes.

La formación está encabezada por Mohamed Bussian, antiguo dirigente de Coalición por Melilla (CpM) y exconsejero de Urbanismo, Infraestructuras y Deporte del Gobierno de la ciudad autónoma.

El partido nació defendiendo la «diversidad humana» y planteando una nueva relación entre Melilla y su entorno marroquí. Uno de sus principales planteamientos consiste precisamente en utilizar el acuerdo sobre Gibraltar como modelo para transformar la frontera con Marruecos.

Quiere trasladar a Melilla el modelo de Gibraltar

Después del acuerdo entre España, Reino Unido, Gibraltar y la Unión Europea para eliminar la verja gibraltareña, Nueva Melilla pidió que esa experiencia sirviese para replantear la frontera de la ciudad autónoma.

La formación propone profundizar la relación con Nador, situada a unos 20 kilómetros, mediante proyectos económicos conjuntos, inversiones compartidas y una mayor cooperación institucional.

Su portavoz, Isaac Fernández Atencia, ha defendido que el objetivo no supondría renunciar a la soberanía española sobre Melilla, sino fomentar la colaboración en ámbitos como comercio, movilidad, turismo, universidad, sanidad y cultura.

La formación ha llegado a plantear la negociación de un acuerdo entre Marruecos y la Unión Europea que permitiese avanzar hacia una frontera mucho más permeable. También ha defendido que Melilla deje de funcionar como un «búnker infranqueable».

Nueva Melilla resume su proyecto con una frase especialmente significativa: «El futuro no puede edificarse sobre muros permanentes, sino sobre puentes».

La frontera, en el centro de la presión marroquí

La propuesta aparece en un momento especialmente sensible para las dos ciudades españolas del norte de África. Marruecos mantiene abierta su reivindicación sobre Ceuta y Melilla, mientras España afronta recurrentes episodios de presión migratoria y sucesivas entradas irregulares desde territorio marroquí.

El propio Gobierno marroquí ha reiterado recientemente que la cuestión de la soberanía continúa «sobre la mesa» en sus conversaciones con España.

En ese contexto, la posibilidad de eliminar una infraestructura concebida precisamente para controlar uno de los principales puntos de entrada terrestre desde África hacia territorio español y europeo adquiere una dimensión que trasciende el debate local sobre cooperación económica.

La Guardia Civil ha incorporado ahora esa propuesta a uno de sus documentos internos de análisis sobre la situación migratoria vinculada a Marruecos, colocando a Nueva Melilla y su proyecto de derribar la valla dentro del debate sobre el futuro de una de las fronteras más sensibles de España.

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