
La inmobiliaria de Simon Verhoeven, empresario investigado por presunto blanqueo y prestamista de Plus Ultra, disparó su inmovilizado material durante el año del rescate público de la aerolínea y el ejercicio posterior. Gerencia Deep pasó de contabilizar apenas 1.500 euros al cierre de 2020 a alcanzar los 500.000 euros en 2022, según las cuentas analizadas por The Objective.
El primer salto se produjo en 2021, el mismo año en que el Gobierno de Pedro Sánchez concedió 53 millones de euros a Plus Ultra a través del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas, gestionado por la SEPI. Al término de ese ejercicio, el inmovilizado material de Gerencia Deep ascendía a 186.500 euros, más de 124 veces por encima del registrado un año antes.
La sociedad incorporó otros 330.000 euros durante 2022 y contabilizó salidas por 16.500 euros. De este modo, cerró el ejercicio con medio millón de euros en inmovilizado material. En sólo dos años, esta partida se había multiplicado por más de 333.
El Consejo de Ministros autorizó el rescate de Plus Ultra el 9 de marzo de 2021. La operación se articuló mediante un préstamo participativo de 34 millones y otro ordinario de 19 millones. Verhoeven, por su parte, había prestado 1,2 millones de euros a la compañía aérea, de acuerdo con la documentación incorporada a las investigaciones.
La evolución patrimonial de Gerencia Deep contrasta con la ausencia de actividad declarada durante esos ejercicios. La inmobiliaria no registró cifra de negocios y cerró 2021 con unas pérdidas de 4.794,96 euros. Un año después, los números rojos aumentaron hasta los 33.565,18 euros.
También cambió la composición de sus activos. Al finalizar 2020, la sociedad disponía de unos 180.600 euros en efectivo y únicamente 1.500 euros en inmovilizado material. En 2021, el dinero en caja había caído hasta aproximadamente 5.500 euros, mientras los bienes materiales alcanzaban los 186.500 euros. En 2022, el efectivo quedó reducido a 2.178 euros y el inmovilizado llegó a los 500.000 euros.
Gerencia Deep fue constituida en 2020, poco más de un año antes de que el Ejecutivo aprobara el rescate. Tiene su domicilio social y fiscal en Cala d’Or, Mallorca, y declara como actividad principal la promoción inmobiliaria.
Las cuentas reflejan además un fuerte crecimiento del endeudamiento. Gerencia Deep terminó 2022 con 615.280,50 euros en deudas a corto plazo, frente a unos activos totales de 583.985 euros.
Toda esa cantidad aparece contabilizada bajo el epígrafe «Otras deudas a corto plazo». No figura ningún importe como deuda con entidades de crédito ni como acreedores por arrendamiento financiero.
Esta partida pasó de 182.059 euros en 2020 a 260.965 euros en 2021 y superó los 615.000 euros al año siguiente. El aumento acumulado rebasa los 433.000 euros. Las cuentas abreviadas no revelan la identidad de los acreedores, aunque la memoria sostiene que no existían deudas con garantía real, impagos de préstamos ni transacciones entre partes vinculadas.
Verhoeven ocupa una posición relevante en las pesquisas internacionales que comenzaron con información procedente de Suiza y Francia y terminaron alcanzando operaciones relacionadas con el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.
Una de las sociedades administradas por el empresario neerlandés, Wailea Art & Collectables, realizó ventas de relojes de lujo por más de 240.000 euros a Exclusividades Vagú. Anticorrupción investiga estas operaciones ante la sospecha de que las compraventas de artículos de lujo pudieron utilizarse para mover fondos de procedencia ilícita.
Exclusividades Vagú es la sociedad vinculada al entorno de Zapatero que aparece en las diligencias sobre estas operaciones. Las pesquisas examinan tanto los préstamos concedidos a Plus Ultra como los movimientos de dinero y bienes relacionados con Venezuela.
La investigación sobre Verhoeven provocó en octubre de 2024 el registro de su vivienda en Mallorca, ejecutado en respuesta a una comisión rogatoria de Suiza. Los agentes encontraron allí dos lingotes de oro, una docena de relojes de alta gama y numerosas joyas.
Las cuentas de Gerencia Deep muestran, por tanto, que la transformación de la sociedad se concentró en los ejercicios coincidentes con el rescate de Plus Ultra: mientras su inmovilizado material pasó de 1.500 a 500.000 euros, sus «otras deudas» aumentaron desde 182.059 hasta 615.280 euros. La documentación consultada no acredita que ese crecimiento procediera de los fondos públicos concedidos a la aerolínea.