
La invasión de inmigrantes ilegales en Ceuta ha golpeado de lleno al tejido empresarial de la ciudad. Mientras algunos establecimientos ya han cerrado, otros intentan mantener su actividad pese a los robos, los problemas de suministro y una sensación de inseguridad que condiciona cada jornada. La Cámara de Comercio cifra en cerca de 30 millones de euros el impacto económico.
Más de diez millones de euros corresponden a las pérdidas provocadas por el cierre de comercios durante los momentos de mayor tensión, según informa The Objective. A esta cantidad se suman los efectos de la suspensión de las Fiestas de Ceuta, el desplome de las pernoctaciones y la caída del gasto turístico.
«Esto es un desastre. La cadena de producción de Ceuta se ha soltado y todas las empresas caemos detrás. Falla la logística, la hostelería y no hay movimiento mercantil», ha denunciado el vicepresidente de la Confederación de Empresarios de Ceuta, Miguel Ángel Pérez.
Los pequeños comercios se encuentran entre los negocios más afectados. Pedro, responsable de un supermercado, asegura que resulta «imposible» mantener la actividad en estas condiciones. «Cada día es un susto. Cuando no entran a robar, hay problemas fuera. Es insostenible», ha relatado.
Leonor, de 63 años y responsable de una tienda de alimentación, ha tenido que cambiar por completo su forma de trabajar. Los repartidores han dejado de llevarle mercancía porque, según explica, sufren robos durante el trayecto.
«Yo tengo que ir a comprar a los almacenes porque el repartidor no me trae aquí nada porque le roban. Tengo un miedo terrible», ha afirmado. También denuncia hurtos dentro del establecimiento: «Cuando pongo latas de atún o algo en el mostrador, dan el tirón y se lo llevan».
La comerciante ha decidido no entregar ningún producto hasta haber recibido el pago. En ocasiones regala pan a quienes considera que realmente lo necesitan, pero denuncia que otros acuden a pedir alcohol y tabaco. «Yo no veo normalidad. Esto cada vez va a peor. Nosotros aquí psicológicamente estamos hechos polvo», ha señalado.
La estimación de la Cámara de Comercio incluye más de 10 millones de euros por el cierre de negocios y otros 10,2 millones por la suspensión de las Fiestas de Ceuta. La pérdida de pernoctaciones habría supuesto 852.000 euros, mientras que la caída del gasto turístico alcanza los 2,8 millones.
A estas cantidades se añaden unos 2,5 millones correspondientes a las compras que realizan de forma habitual los ciudadanos marroquíes que cruzan la frontera. La Cámara advierte de que la factura seguirá creciendo si la situación se prolonga y ha creado una Oficina de Atención al Empresario para recopilar las incidencias sufridas por autónomos y compañías.
El vicepresidente de la Confederación de Empresarios sostiene que las perspectivas trasladadas por la Delegación del Gobierno no son alentadoras. «Nos da la impresión de que a corto plazo esto no mejora. A largo plazo, los daños van a ser demasiado graves para el tejido empresarial de la ciudad. Nos han hecho un daño atroz», ha advertido.
Pérez también ha cuestionado la ausencia de una respuesta eficaz del Ejecutivo de Pedro Sánchez ante la actuación de Rabat. «Yo no sé dónde está el Gobierno y no tengo ni idea de cómo un país como Marruecos, que depende tanto de nosotros, pueda hacernos esto dos veces seguidas», ha lamentado.
La invasión se ha producido cuando parte del comercio ceutí comenzaba a recuperarse del bloqueo impuesto anteriormente por Marruecos. Los empresarios temen ahora que las consecuencias no se limiten a los días de mayor tensión y terminen lastrando la actividad durante meses.
«Esto no hay quien lo aguante como no pongan medios. Son miles de personas deambulando, no tienen dónde cubrir sus necesidades básicas y no sabemos quiénes son los que están aquí», ha denunciado Pérez.
El representante empresarial ha pedido apoyo al resto de España y ha advertido de que lo sucedido en Ceuta demuestra la vulnerabilidad de cualquier parte del territorio nacional. «Pedimos a nuestros compatriotas y a nuestros vecinos de la Península que, por favor, no nos abandonen», ha concluido.