
La juez de la Audiencia Nacional, María Tardón, parece dispuesta a investigar lo que muchos analistas y expertos en inteligencia coinciden en señalar con respecto a la invasión de Ceuta los últimos días de julio: que fue un episodio de «guerra híbrida» ejecutado con precisión por el régimen marroquí por orden de Mohamed VI.
Se considera como «guerra híbrida» un tipo de conflicto en el que un actor (estatal o no estatal) combina de forma coordinada medios militares convencionales con herramientas no convencionales, como ciberataques, desinformación, presión económica, operaciones psicológicas o el uso de actores irregulares, para alcanzar objetivos políticos o estratégicos, a menudo sin cruzar el umbral de una guerra declarada formalmente.
La juez María Tardón ha comenzado ya la investigación del caso ceutí que apunta a una coordinación entre Fuerzas de Seguridad de Marruecos y agentes dinamizadores, descartando la autoría de redes criminales de tráfico de inmigrantes ilegales, como recoge este miércoles El Español.
La investigación quiere averiguar si, como parece, el Estado marroquí utilizó tácticas propias de la llamada «zona gris», buscando desestabilizar España sin recurrir a una guerra convencional. Tardón investigará si «actores de relevancia» vinculados al Estado de Marruecos «planificaron» y «ejecutaron» el asalto de Ceuta. Así lo avanzó la propia magistrada en una resolución conocida este martes.
Recordemos que Tardón tomó esta decisión tras analizar el informe de la Policía Nacional que desveló la participación de «gendarmes marroquíes» y «agentes de paisano» de Marruecos en la invasión de Ceuta.