«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
La puerta habría sido instalada y soldada a comienzos de agosto

Marruecos se apropia de una zona fronteriza española para instalar una puerta y bloquear las devoluciones de inmigrantes ilegales

Frontera de Ceuta. Redes sociales

Marruecos ha construido una nueva puerta en la frontera del Tarajal tras la invasión migratoria de Ceuta del pasado 30 de julio, una instalación que permite a las autoridades del país vecino controlar el paso por uno de los puntos utilizados actualmente para el retorno de inmigrantes. La infraestructura, según publica Abc, se encuentra en una zona cuya soberanía es objeto de versiones enfrentadas entre fuentes policiales y el Gobierno.

La puerta habría sido instalada y soldada a comienzos de agosto, pocos días después de la entrada masiva de inmigrantes ilegales en la ciudad autónoma. Desde entonces, efectivos marroquíes permanecen en las inmediaciones y controlan el lugar. Fuentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad consultadas por el citado periódico sostienen que Rabat dispone así de la capacidad de abrir y cerrar el paso según su criterio, circunstancia que ha generado preocupación entre los agentes españoles destinados en Ceuta.

Actualmente, el acceso permanece abierto y es utilizado diariamente por inmigrantes que entraron irregularmente en España durante la crisis de finales de julio y que han decidido regresar a Marruecos. Muchos de ellos, según las fuentes citadas, habrían optado por volver después de comprobar que su llegada a Ceuta no les permitía regularizar automáticamente su situación ni continuar hacia otros países de la Unión Europea.

La principal controversia gira, sin embargo, en torno al terreno en el que Marruecos ha levantado la instalación. Fuentes policiales aseguran a Abc que se trata de un espacio que jurídicamente corresponde a España, aunque durante años haya funcionado en la práctica como una franja intermedia entre ambos países. Los agentes sostienen que España había retrasado físicamente su dispositivo fronterizo respecto al límite que consideran jurídicamente establecido y que Marruecos habría terminado ocupando ese espacio de facto.

«Es un territorio bajo soberanía jurídica española sometido a una ocupación o control operativo de facto por parte del Reino de Marruecos», señalan las fuentes policiales citadas por el periódico. En Ceuta, añaden, el lugar era conocido habitualmente como «tierra de nadie», pese a que consideran que el límite marroquí se encontraba más atrás. La denuncia de los agentes es que Rabat habría aprovechado esa configuración para extender progresivamente su presencia hasta controlar por completo la zona.

El Gobierno ofrece una interpretación completamente diferente. Fuentes de Moncloa sostienen que el terreno es marroquí y explican que Rabat únicamente ha instalado una segunda valla con una puerta destinada a canalizar el regreso de quienes abandonan Ceuta. Según esta versión, la actuación responde a razones de vigilancia y ordenación de los movimientos en la frontera y no supone ninguna ocupación de territorio español.

Las propias imágenes difundidas por Moncloa después de la invasión muestran precisamente el tránsito de inmigrantes desde Ceuta hacia Marruecos por este sector del Tarajal. El Ejecutivo acompañó entonces una de esas grabaciones con un mensaje en el que aseguraba que más de 25.000 personas habían regresado ya a Marruecos, de aproximadamente 50.000 que, según aquellas cifras, habían accedido irregularmente a la ciudad autónoma desde la madrugada del 30 de julio.

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