
La entrevista a la exmujer de José Luis Ábalos en Telecinco podrá emitirse este lunes, después de que el Juzgado de Instrucción número 18 de Madrid rechazara las medidas cautelares solicitadas por la defensa del exministro. El magistrado desestimó la petición de prohibir o retrasar la emisión hasta que concluya la investigación del caso Koldo, respaldado además por el criterio de la Fiscalía, que se mostró favorable a que el programa saliera en antena.
Ábalos fue quien anunció públicamente la resolución a través de su cuenta en X, señalando que recurrirá la decisión mediante un recurso de reforma y, en su caso, de apelación. El exdirigente socialista ha advertido que seguirá de cerca no sólo lo que su expareja, Carolina Perlés, diga en la entrevista, sino también los comentarios posteriores en otros espacios televisivos, con el fin de evaluar posibles actuaciones judiciales.
En su escrito inicial, la defensa del exministro había solicitado también una orden de alejamiento de entre 500 metros y un kilómetro contra los equipos de Telecinco, Mediaset y otros medios que llevan días apostados frente a su vivienda. Según argumentó, esa presencia permanente le impide mantener una vida cotidiana normal, deteriora su patrimonio y, en la práctica, se asemeja a un «arresto domiciliario».
El propio Ábalos defendió en redes que las medidas cautelares no son un «capricho», sino instrumentos diseñados para proteger los procesos judiciales de riesgos que puedan influir en su desarrollo. Aunque el juez no aceptó su solicitud, las diligencias previas siguen abiertas, tal y como confirmó el exministro.
Paralelamente, Ábalos también se dirigió al Tribunal Supremo —donde figura como investigado— alertando de que los extractos ya difundidos de la entrevista muestran que su exmujer podría revelar información sensible, documentos privados y conversaciones reservadas a las que accedió cuando él era ministro. A su juicio, esas revelaciones podrían influir en la valoración judicial no solo de su situación, sino también en la de otros implicados en el caso Koldo.