
Un aparatoso accidente producido este miércoles por la mañana en la carretera C-25, a la altura del municipio de Rajadell (comarca del Bages), ha dejado un herido y ha provocado un importante colapso de tráfico en dirección a Lérida. El siniestro se produjo alrededor de las diez, en un tramo cubierto por una espesa niebla y afectado además por retenciones derivadas de una protesta cercana a Manresa.
El choque, que involucró a dos camiones —uno cargado con residuos vegetales y otro con cerdos—, fue de tal magnitud que uno de los vehículos terminó parcialmente volcado sobre la calzada. La colisión obligó a cortar varios carriles y generó un caos circulatorio durante buena parte de la mañana.
Hasta el lugar se desplazaron cinco dotaciones de los Bomberos de la Generalidad, que trabajaron para estabilizar el camión siniestrado mediante puntales de gran resistencia, controlar una fuga de gasóleo y asegurar el traslado de los animales implicados en el accidente.
El Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM) movilizó dos ambulancias para atender a los conductores. Uno de ellos fue tratado in situ y recibió el alta en el mismo punto, mientras que el otro, que presentaba lesiones de carácter moderado, fue evacuado al Hospital Sant Joan de Déu de Manresa, donde permanece ingresado fuera de peligro.
Los Mossos d’Esquadra han abierto una investigación con el objetivo de esclarecer las causas exactas del siniestro. Los primeros indicios apuntan a la escasa visibilidad provocada por la niebla y a la brusca reducción de velocidad debida a las retenciones previas.
El Servei Català de Trànsit ha advertido que el tráfico en la C-25 continúa afectado entre Manresa y Rajadell y ha pedido a los conductores extremar la precaución. Este tipo de incidentes, señalan los expertos, ponen de relieve el alto riesgo que supone circular con niebla densa en vías rápidas, especialmente para vehículos pesados, cuyo tiempo de reacción y frenado es mucho más limitado que el de los turismos.