
La derrota de la selección española femenina en la final de la Eurocopa no sólo ha generado decepción entre los aficionados al fútbol femenino, sino también reacciones inesperadas en el ámbito político. Algunos sectores del separatismo catalán han recibido con agrado la victoria de Inglaterra, a pesar de que el equipo español contaba con ocho jugadoras catalanas, entre ellas figuras destacadas como Aitana Bonmatí.
Durante el partido, varios usuarios en redes sociales han expresado abiertamente su apoyo a la selección inglesa. «Esta tarde voy con Inglaterra», escribió uno. Otro reflexionaba: «La dosis de nacionalismo que los Estados inyectan a través del deporte hace necesarias derrotas como esta, incluso si juega tu amigo de la infancia». No obstante, una de las reacciones más comentadas fue la del jefe de gabinete del expresidente Carles Puigdemont, Josep Lluís Alay, quien publicó un breve mensaje tras el pitido final: «Gràcies Anglaterra. Thank you England».
No es la primera vez que Alay mezcla política e identidad nacional en el ámbito deportivo. Hace unas semanas, generó polémica al cuestionar la catalanidad del futbolista Marc Cucurella, originario de Alella (Barcelona), después de que el jugador celebrara el título del Chelsea en el Mundial de Clubes luciendo una bandera española. «Me pensaba que había un catalán, pero veo que no», escribió entonces.