
Las jornadas de huelga de los médicos españoles celebradas este miércoles y jueves no han cambiado la postura de la ministra de Sanidad, Mónica García y su equipo, que mantiene su rechazo a negociar un Estatuto Marco propio, según publica El Español.
El departamento que dirige García ha reiterado que no cederá a las presiones de este colectivo para disponer de un marco normativo independiente del resto de profesionales sanitarios. Desde el Ministerio explican que «no podemos negociar con los comités de huelga porque no tienen representatividad legal para hacerlo» y que «lo que piden es imposible«.
Por tanto, el equipo de García no volverá a reunirse con los sindicatos para tratar este asunto. Durante el pasado diciembre, el Ministerio mantuvo reuniones con representantes de todos ellos, tanto nacionales como autonómicos. Sin embargo, los contactos no dieron frutos y la relación con la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CEMS) y el Sindicato Médico Andaluz (SMA) se rompió antes de Navidad.
Javier Padilla, secretario de Estado de Sanidad, comunicó que las negociaciones sobre el Estatuto Marco sólo se abordarán en la mesa conjunta de todos los sindicatos sanitarios, rechazando encuentros exclusivos con médicos. Lo mismo ocurrió con la Agrupación por un Estatuto Médico y Facultativo (Apemyf), convocante de la huelga de esta semana.
Pese a ello, los sindicatos médicos mantienen la amenaza de paros si no se satisfacen sus reivindicaciones, que incluyen mejores emolumentos por guardias, voluntariedad de las mismas, y la creación de una clasificación A1+ acorde a su responsabilidad.
En Asturias, los médicos lograron parte de sus objetivos: el Simpa alcanzó un acuerdo con la Consejería de Salud que desconvocó la huelga, con mayor flexibilidad en las guardias y mejoras retributivas para MIR, así como reducción de la burocracia en Atención Primaria.