Una espectacular persecución policial por las calles de Madrid acabó en la madrugada de este miércoles con la intervención de 600 kilos de cocaína, un fusil hallado en el interior de un vehículo robado y la detención de uno de los presuntos narcotraficantes implicados, según confirmaron fuentes policiales. La operación se desarrolló en el distrito de Puente de Vallecas y mantiene abiertas todas las líneas de investigación sobre una posible red dedicada al narcotráfico.
Según informa El Mundo, los hechos ocurrieron sobre las 6.15 horas, cuando agentes de la Policía Municipal detectaron dos vehículos de alta gama, un Audi A6 y un Land Rover Range Rover, circulando de forma sospechosa. Los conductores mantenían una conversación mientras avanzaban en paralelo por un enclave considerado habitual para operaciones vinculadas al tráfico de drogas.
Los policías comprobaron entonces la matrícula del todoterreno y detectaron irregularidades. Cuando dieron el alto al conductor del Range Rover, este emprendió una huida a gran velocidad que desencadenó una peligrosa persecución por varias calles de Vallecas. El vehículo llegó a saltarse varios semáforos en rojo y realizó maniobras extremadamente temerarias, poniendo en riesgo a conductores y peatones.
La persecución continuó por la avenida de Pablo Neruda, la avenida de la Albufera y distintas vías próximas a la M-40. Los agentes observaron además que el coche circulaba prácticamente sin estabilidad debido al enorme peso que transportaba en la parte trasera. «La suspensión iba completamente vencida», señalaron fuentes próximas al operativo, que sospecharon desde el primer momento que el vehículo ocultaba una gran cantidad de droga.
El conductor llegó incluso a introducirse en dirección contraria por la calle de San Claudio antes de abandonar el vehículo junto a su acompañante y escapar a pie. Los agentes consiguieron interceptar a uno de los sospechosos en la confluencia de las calles Luis Buñuel y Gerardo Diego.
Durante el registro, la Policía encontró al detenido tres teléfonos móviles, 500 euros en efectivo y varias anotaciones relacionadas con un supuesto «coche lanzadera», que los investigadores vinculan presuntamente al Audi A6 que acompañaba al todoterreno durante la huida.
La sorpresa llegó al inspeccionar el interior del Range Rover abandonado. En los asientos traseros y en el maletero aparecieron numerosos paquetes prensados compatibles con fardos de droga. Además, los agentes localizaron en el asiento del copiloto un arma larga tipo fusil, cuya procedencia y estado están siendo analizados ahora por especialistas de Policía Científica.
Las comprobaciones posteriores confirmaron que el vehículo llevaba matrículas falsas y había sido robado previamente. En total, los agentes intervinieron 600 kilos de cocaína distribuidos en distintos paquetes compactos. En el operativo participaron también efectivos del GOIT de la Policía Nacional, encargados de desguazar parcialmente el vehículo para facilitar la inspección.