La Policía Nacional identificó el domingo en Madrid a nueve condenados por terrorismo de ETA que intentaban unirse a las protestas que acabaron suspendiendo la última etapa de la Vuelta Ciclista a España. Según ha revelado El Mundo, los nueve se desplazaron expresamente desde el País Vasco con la intención de «reventar» el evento deportivo. Algunos de ellos habían estado en prisión por pertenecer a la kale borroka, causar desórdenes públicos o colaborar con la banda terrorista.
Las identificaciones se realizaron en la zona de Callao. Allí, además, los agentes también interceptaron a individuos vinculados con el terrorismo yihadista, con condenas ya cumplidas, que residían en la capital y buscaban igualmente unirse a las protestas.
El Ministerio del Interior, bajo la dirección de Fernando Grande-Marlaska, niega los hechos: «No se produjo ninguna identificación con estos perfiles», aseguran. Sin embargo, las fuentes consultadas por el citado diario remarcan lo contrario y subrayan el carácter «conflictivo y peligroso» de las personas identificadas.
La Guardia Civil, por su parte, detectó a un numeroso grupo desplazado desde el País Vasco en autobuses hasta la sierra de Madrid con el mismo objetivo: boicotear el paso de la Vuelta por distintos municipios. Lo más significativo, destacan los agentes, fue la planificación del grupo.
«Estaban perfectamente organizados», explican, y detallan que viajaron en varios autobuses fletados con el «único objetivo» de «entorpecer» la Vuelta Ciclista. Según las investigaciones, el germen de estas movilizaciones se encuentra en Bilbao, desde donde se organizan viajes, itinerarios y destinos.
En total, han sido «decenas» los investigados procedentes de Euskadi, aunque sin los graves antecedentes de los nueve interceptados en pleno centro de la capital.
Las fuerzas de seguridad consideran que, aunque se desconoce la intención última de los grupos, el hecho de que se desplazaran en autobuses y con un plan tan preciso obliga a mantener la alerta. Lo que sí remarcan es la peligrosidad de los nueve identificados en Madrid, con antecedentes violentos y contundentes.