La Policía Nacional ha pedido en las últimas horas a Cuba que extreme las medidas de vigilancia sobre Martiño Ramos Soto, el exlíder de la coalición entre Podemos y BNG en Galicia, y pederasta que abusó sexualmente de una alumna menor recurriendo a prácticas sádicas.
Ha sido incluido en la lista de ‘Los diez fugitivos más buscados’ para evitar que se vuelva a perder la pista sobre su paradero.
«El caso de Martiño Ramos es particular», ha explicado desde el Complejo Policial de Canillas (Madrid) Fernando González, jefe de la sección de fugitivos de la Policía Nacional, al dar cuenta de la huida de España en julio, días antes de que el 16 de septiembre pasado la autoridad judicial emitiera una orden de búsqueda nacional.
Desde el 31 de octubre hay ya una orden internacional y se han intensificado los contactos con las autoridades cubanas, un país con el que España no tiene acuerdo de extradición bilateral. «Eso no quiere decir que no sea extraditado», ha apostillado.
Fue una huida planificada
A preguntas de la prensa, el jefe de la sección de fugitivos de la Policía Nacional ha confirmado que siguieron el rastro de Martiño Ramos desde que en octubre saltó a los medios que era buscado por la agresión sexual a una alumna menor de edad. Los agentes creen que cuenta con ayuda en Cuba de conocidos.
«Conseguimos rastrear que se había ido hasta Cuba y nos sorprendió por cómo lo había hecho, estaba planificado y utilizó medios técnicos», ha comentado este responsable policial.
El jefe de fugitivos de la Policía ha reconocido que la publicación en prensa sobre su paradero lo que ha podido hacer es alertar a Martiño Ramos. «En previsión de que pudiera pasar, hemos solicitado a las autoridades cubanas que adopte medidas cautelares; estamos esperando ahora mismo a ver si funcionan todos esos mecanismos de cooperación internacional», ha añadido.