
La portavoz del Partido Popular en el Senado, Alicia García Rodríguez, ha mostrado simpatía por el PSOE «de toda la vida» al tiempo que ha lanzado uno de los ataques más duros hasta la fecha contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al que ha señalado como el eje central de la corrupción que, a su juicio, ha marcado al partido socialista durante los últimos siete años.
La dirigente popular se ha dirigido directamente a los senadores socialistas para pedirles que «recuperen su partido» y se rebelen contra la actual dirección. En ese llamamiento ha apelado de forma explícita al pasado del PSOE, invocando las figuras de Felipe González y Alfonso Guerra como referentes de una etapa que, en su opinión, nada tiene que ver con la situación actual. García Rodríguez ha sostenido que ni siquiera los socios parlamentarios del Gobierno creen el relato de que Sánchez sea una figura aislada de virtud dentro de un entorno degradado, y lo ha calificado como el «jefe de la corrupción» y el responsable de la denominada «máquina del fango».
Estas declaraciones se producen en un contexto de máxima confrontación pública entre PP y PSOE, aunque contrastan con una larga historia de acuerdos entre ambas formaciones en asuntos clave del Estado. En los últimos años, populares y socialistas han alcanzado pactos relevantes, como el Tribunal de Cuentas, el Tribunal Constitucional, el CGPJ, la presidencia del Constitucional, la presidencia del Supremo, la Junta Electoral Central, el consejo de RTVE o la regularización de 500.000 inmigrantes ilegales.