«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
según el informe de la ertzaintza

La realidad de la inmigración en el País Vasco: los africanos cometen 30 veces más delitos sexuales que los vascos

Dos ertzainas en el País Vasco. Redes sociales

La Ertzaintza ha publicado en el País Vasco un informe interno que, por primera vez, detalla cuántas personas han sido detenidas e investigadas según el delito cometido y su lugar de nacimiento. La difusión del documento, fechada este año, ha generado un intenso debate público porque evidencia una sobrerrepresentación abrumadora de extranjeros en la criminalidad regional.

La principal conclusión del informe señala que, pese a constituir apenas el 7% de la población vasca, los extranjeros aparecen como investigados en el 46% de las infracciones penales. En determinadas categorías delictivas, especialmente las relacionadas con delitos contra el patrimonio y contra la libertad sexual, la proporción supera con holgura el 70%. En los robos con violencia, la tasa alcanza el 77%. Y en torturas e infracciones contra la integridad la cifra llega al 100%.

La magnitud del fenómeno se aprecia sobre todo cuando se analizan las ratios: el número de detenidos por cada 100.000 habitantes dispara las diferencias. En delitos sexuales, los individuos originarios del continente africano resultan detenidos 30 veces más que los españoles: 103 frente a tres. A pesar de representar la mayoría poblacional, los nacionales aparecen muy por debajo en proporción a su peso demográfico.

Sólo en lo que va de año, se han registrado 187 detenidos por esta tipología delictiva: 61 de origen español y 126 extranjeros, de los cuales 55 proceden del Magreb y 64 del resto de África.

La desproporción también se repite en otros delitos. En patrimonio, la tasa de sobrerrepresentación africana se multiplica por 80. En hurtos llega a 120, y en robos con violencia vuelve a situarse en 120.

Los datos contenidos en el informe son contundentes: entre los 26.653 varones magrebíes que residen en el País Vasco, se contabilizan 2.223 detenciones en 2025. Ese 1,7% de la población regional concentra el 70.4% de los robos con violencia (293 de 416), el 28.5% de las agresiones sexuales, el mismo porcentaje en lesiones, el 38.7% de los delitos de tráfico de drogas, el 75.6% de los hurtos y el 54.1% de los robos con fuerza en viviendas.

La realidad que reflejan estas cifras encaja con lo visto en las cárceles vascas. Tal como adelantó The Objective, los presos extranjeros duplican a los nacionales entre los menores de 25 años. En estos momentos, en los centros penitenciarios de la región hay 129 delincuentes jóvenes: solo 44 son españoles o nacionalizados; 85 (65.9%) nacieron en otro país. La mayoría cumple condena por delitos contra la libertad sexual (191) o violencia de género (258).

El País Vasco se sitúa así como la segunda comunidad autónoma con mayor proporción de extranjeros encarcelados, sólo por detrás de Cataluña, donde el 75.93% de los jóvenes presos son de origen extranjero (386 de 511). Ambas regiones aparecen, a la vista de los datos, como las más afectadas por las consecuencias de una inmigración descontrolada que se mantiene durante años sin un replanteamiento serio de sus efectos.

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