
La afiliación de ciudadanos marroquíes a la Seguridad Social ha caído en unas 15.000 personas entre mayo y agosto, pese a que Marruecos figura como la segunda nacionalidad con más solicitudes dentro del proceso de regularización masiva impulsado por el Gobierno de Pedro Sánchez.
El Ejecutivo presumió este lunes del nuevo récord de trabajadores extranjeros y destacó que los marroquíes continúan siendo el colectivo foráneo más numeroso dentro del sistema. Sin embargo, la evolución mensual muestra que su número de afiliados no ha dejado de retroceder desde el inicio del verano.
Según los datos publicados por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y recopilados por Okdiario, España contaba en abril con alrededor de 420.000 afiliados marroquíes. En mayo, la cifra aumentó hasta aproximadamente 422.000, apenas 2.000 más, pese a que casi 200.000 ciudadanos de esta nacionalidad habían solicitado acogerse al proceso de regularización.
A partir de entonces, la tendencia cambió. La Seguridad Social perdió cerca de 7.000 afiliados marroquíes entre junio y julio y otros 8.000 durante agosto. Al cierre de ese mes quedaban algo más de 407.000, unos 15.000 menos que en mayo.
Los datos cuestionan el discurso sostenido por el Gobierno para defender la regularización masiva. El Ejecutivo ha asegurado de forma reiterada que los extranjeros beneficiados por el procedimiento llegan para «trabajar» y «hacer país», pero el aumento de permisos no se ha traducido en un incremento de la afiliación entre los ciudadanos procedentes de Marruecos.
La estadística mensual refleja el número de personas afiliadas en cada periodo, por lo que no permite determinar por sí sola cuántos beneficiarios concretos de la regularización han encontrado empleo. Sí muestra, no obstante, que el volumen total de trabajadores marroquíes inscritos en el sistema ha descendido durante los meses posteriores al inicio del proceso.
La evolución resulta muy distinta entre los ciudadanos procedentes de Colombia y Venezuela, otras dos de las nacionalidades con mayor presencia en la regularización.
España pasó de tener 316.460 colombianos afiliados en junio a 368.901 en agosto. La diferencia supone un aumento de 52.441 trabajadores en apenas dos meses.
También creció la cifra correspondiente a Venezuela. Los afiliados venezolanos pasaron de 224.428 en mayo a 248.550 en agosto, lo que representa una subida de 24.122 personas.
De este modo, mientras la afiliación de colombianos y venezolanos avanza con fuerza, el número de marroquíes inscritos retrocede, aunque estos últimos todavía constituyen el principal colectivo extranjero dentro de la Seguridad Social.
La distancia entre los permisos concedidos y las altas laborales también aparece en las cifras globales del proceso. A fecha del 30 de julio, 262.475 extranjeros recién regularizados figuraban dados de alta en la Seguridad Social.
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, había cifrado días antes en 822.000 las personas que ya habían obtenido autorización para residir y trabajar en España. Si se comparan ambos datos, únicamente el 31,9% aparecía afiliado.
Por tanto, cerca de 559.525 beneficiarios, casi el 70% del total, no figuraban entonces de alta en el sistema. La ausencia de afiliación no equivale de forma automática a una situación de desempleo, pero sí implica que esas personas no constaban en ese momento como cotizantes.
Las cifras contrastan con las declaraciones del secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, quien sostuvo que «la mayoría» de quienes estaban recibiendo sus permisos se incorporaban a la Seguridad Social y que «sólo una pequeña parte» terminaba inscrita en el paro.