
La diferencia en los niveles de delincuencia entre españoles y extranjeros permanece incluso cuando se eliminan dos de los factores demográficos que más pueden distorsionar las estadísticas: la edad y el sexo. Un estudio académico publicado en la Revista Española de Investigaciones Sociológicas (REIS) concluye que la tasa estandarizada de delitos de «homicidios y sus formas» entre la población extranjera es un 80% superior a la registrada entre los españoles.
El trabajo, elaborado por Jesús Javier Sánchez Barricarte, analiza los delitos con sentencia condenatoria registrados en España entre 2007 y 2023 y utiliza datos de la Estadística de Condenados Adultos del Instituto Nacional de Estadística. En el caso de «homicidio y sus formas», la muestra engloba 20.687 delitos durante los 17 años estudiados.
Después de estandarizar las cifras, la tasa entre españoles se sitúa en 2,6 por cada 100.000 habitantes adultos, frente a 4,6 entre el conjunto de extranjeros. Entre los hombres la diferencia se mantiene prácticamente idéntica: 8,5 entre extranjeros frente a 4,8 entre españoles.
Las diferencias son todavía mayores al separar a la población extranjera por grandes regiones de procedencia. Los ciudadanos de Europa del Este no perteneciente a la UE alcanzan una tasa de 5,8, 2,2 veces la española. Exactamente la misma ratio aparece entre los iberoamericanos, con una tasa de 5,6.
A continuación aparecen los originarios del África subsahariana, con 5,0, y los procedentes del denominado por el estudio «arco musulmán», con 4,9. Ambos grupos registran tasas aproximadamente 1,9 veces superiores a la española. En cambio, la población procedente de Asia y el Pacífico presenta una tasa de 2,7, prácticamente idéntica a la de los españoles, lo que evidencia la fuerte heterogeneidad existente dentro del conjunto de extranjeros.
El análisis temporal ofrece además otro dato significativo. Entre 2007 y 2023, la tasa estandarizada de homicidios descendió un 18% entre los españoles, mientras que entre los extranjeros aumentó un 8%. El comportamiento es diferente al observado en otros delitos. El propio estudio señala que en infracciones sexuales y lesiones el crecimiento durante el periodo analizado fue mayor entre españoles.
Las estadísticas oficiales registran la nacionalidad del condenado, pero no si reside habitualmente en España, por lo que dentro de la categoría de extranjeros pueden aparecer turistas, trabajadores temporales o integrantes de grupos criminales itinerantes. Pese a esas cautelas, las diferencias permanecen después del ajuste demográfico: la tasa registrada de homicidios entre extranjeros sigue siendo 1,8 veces la española.