
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha confirmado que el exministro socialista José Luis Ábalos percibía mensualmente una cantidad de 1.000 euros procedente de una empresa en Colombia.
El dato, que emerge de conversaciones interceptadas por los investigadores, demuestra la existencia de una estructura económica internacional vinculada al antiguo núcleo duro de Pedro Sánchez. El ingreso colombiano, lejos de ser anecdótico, se produce en el contexto de las sospechas sobre una red que operó también en Perú y que incluye la fundación Fiadelso, actualmente bajo la lupa del Tribunal Supremo por un posible desvío de fondos.
La fundación Fiadelso, ligada a la adquisición de inmuebles en Colombia y Perú, fue presidida por José Luis Vera, señalado como cabecilla de la trama Azud. En su origen, ocupó una sede propiedad de Ábalos y colocó a tres de sus familiares en puestos internos. Todo apunta, según la investigación, a que el exministro socialista mantuvo una red de operaciones opacas en Iberoamérica mientras se beneficiaba de su posición política, detalla Libertad Digital.
La conversación clave, intervenida por la Guardia Civil, se produce entre Koldo García Izaguirre —mano derecha de Ábalos en el Ministerio de Transportes— y el entonces secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán. En ella, Koldo afirma sin rodeos que Ábalos «está con una mano delante y otra detrás» y que «a través de una empresa de Colombia le están dando mil pavos al mes». Un ingreso en efectivo, supuestamente entregado «en mano», que Cerdán no desmiente.
Pero los datos no se quedan ahí. Según resume la UCO, ambos interlocutores repasan pagos realizados y obras aún pendientes. Coinciden en que se han abonado ya unos 550.000 euros, más otros 70.000 que habría entregado Antxón Alonso, responsable de Servinabar, una de las empresas adjudicatarias en las licitaciones públicas bajo sospecha. La empresa, asociada a Acciona en una UTE, figura en diversas adjudicaciones investigadas por presuntas mordidas.
La conversación incluye también una propuesta por parte de Koldo: que se le entregasen 150.000 euros adicionales a Ábalos «para saldar cuentas con su exmujer», dado que, según Koldo, parte de sus ingresos se destinaban al pago del alquiler (1.800 euros) y a los gastos de la tarjeta VISA que ella utilizaba, cifrados en hasta 4.000 euros mensuales.
El hallazgo de la UCO refuerza la tesis de una red socialista con operaciones en Iberoamérica, en la que Fiadelso aparece como nexo y José Luis Ábalos como figura central. La fundación está ya bajo investigación del Tribunal Supremo, al tiempo que crecen los indicios de pagos ocultos, flujos de dinero sin declarar y estructuras financieras en el extranjero conectadas con dirigentes socialistas.