
Un informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sostiene que responsables de Red.es intervinieron en el proceso de evaluación de una licitación pública en la que resultó adjudicatario el Grupo Barrabés, empresa del empresario Juan Carlos Barrabés, investigado en la causa en la que también figura Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno.
Según publica El Debate, un informe al que alude la documentación incorporada al procedimiento judicial, los agentes recogen mensajes intercambiados entre trabajadores de Red.es durante el proceso de valoración de las ofertas que, a su juicio, reflejan que las puntuaciones inicialmente asignadas fueron objeto de revisión siguiendo directrices de responsables superiores.
En una conversación fechada el 19 de enero de 2021, uno de los participantes afirma: «Estoy intentando cambiar las puntuaciones más altas para bajarlas, pero es que realmente me parecen buenas». Poco después, otra trabajadora responde: «Piensa en que Barrabés es la buena y las otras han de bajar sí o sí».
Para la UCO, «de la conversación anterior se desprende que las calificaciones en este caso del criterio 3 se modifican con base a la opinión de los escalones superiores —Ramírez, Bujanda y Polo— toda vez que ya se conocía el global de puntuaciones asignado preliminarmente a cada de los licitadores en los diferentes criterios».
El informe añade que, «pese a una distribución inicial del trabajo, se comprueba que desde una fase temprana el sistema de evaluación no es independiente, sino que el trabajo de los evaluadores es influido por las consideraciones realizadas sobre cada licitador en el resto de criterios y por las pautas establecidas por el primer escalón de supervisión».
Los investigadores consideran igualmente que la documentación analizada permite apreciar que algunos licitadores habrían quedado sin opciones reales de éxito en función de la evolución de las valoraciones. En este sentido, sostienen que «es posible atisbar de manera orientativa qué licitadores quedan sin opciones de éxito, más si se tienen en cuenta el umbral fijado cuya superación estaría prácticamente asegurada con una alta puntuación en el criterio 3».
El dosier policial también reproduce otra conversación interna en la que se indica: «Se trata, según me dijo Laura antes de las vacaciones, de ir viendo una a una, y no alejarnos mucho de las puntuaciones que hay en el C1 y C2 de cada valoración». El mismo intercambio añade: «Además se trata de “radicalizar” las puntuaciones: o muy altas o muy bajas».
A juicio de los agentes, estas conversaciones reflejarían que los evaluadores terminaron adaptando sus valoraciones a las directrices marcadas por los responsables de supervisión, dejando en un segundo plano sus análisis iniciales.