La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) ha localizado durante su investigación sobre el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero una serie de ingresos por valor de más de 1,5 millones de euros procedentes de sociedades presuntamente vinculadas a la trama investigada por la Audiencia Nacional por delitos de tráfico de influencias y blanqueo de capitales. Según publica The Objective, el dinero fue abonado en una cuenta conjunta compartida con su esposa, Sonsoles Espinosa, casados en régimen de gananciales.
El auto judicial recoge que «constan abonos» en una cuenta del Banco Santander de la que ambos son cotitulares desde hace décadas. Los investigadores consideran relevante que dicha cuenta haya sido utilizada presuntamente para operaciones ordinarias del matrimonio, incluyendo pagos hipotecarios, compras inmobiliarias o gastos familiares, lo que podría situar a Espinosa en una posición comprometida desde el punto de vista judicial.
Fuentes jurídicas apuntan a que la esposa del expresidente podría ser considerada «partícipe a título lucrativo» si se acreditase que se benefició de fondos procedentes de actividades ilícitas, tal y como prevé el artículo 122 del Código Penal. Esta figura implica responsabilidad civil, aunque no penal, y tiene como precedente más conocido el caso de la exministra Ana Mato en la trama Gürtel.
La investigación también pone el foco sobre las hijas del expresidente, Laura y Alba Rodríguez Espinosa, que habrían recibido más de 700.000 euros de sociedades relacionadas con la trama mediante «facturación genérica» por trabajos presuntamente simulados. Los investigadores consideran que existen indicios suficientes para una eventual imputación en el marco de la causa que instruye el juez José Luis Calama.
Entre las operaciones analizadas figuran varias adquisiciones inmobiliarias realizadas por la familia Zapatero en los últimos años. En 2024, el matrimonio formalizó la compra de un chalet en la exclusiva zona madrileña de Puerta de Hierro por 700.000 euros. Además, sus hijas adquirieron sendos pisos valorados en torno a 300.000 euros cada uno en las inmediaciones de esa urbanización.
A estas operaciones se suma la compra en 2019 de un chalet en Valdemarín, donde el expresidente y su esposa residían de alquiler desde 2012. La vivienda, de cuatro plantas y piscina en la azotea, fue adquirida por unos 800.000 euros y, según la documentación consultada, no consta financiación hipotecaria. El montante total de las adquisiciones inmobiliarias de la familia asciende a unos 2,1 millones de euros, una cifra que los investigadores consideran próxima a los fondos presuntamente percibidos de la trama.
El auto judicial detalla además transferencias por más de un millón de euros procedentes de Thinking Heads Group y otras sociedades vinculadas. La compañía, propiedad de Daniel Romero-Abreu Kaup, gestionaba conferencias y actividades profesionales del expresidente.
Asimismo, los investigadores analizan la relación de Zapatero con el denominado Gate Center, descrito por las pesquisas como un lobby de orientación prochina impulsado junto al empresario chino Fangyong Du, conocido como «Miguelito Duch». Según la información incorporada a la causa, el CNI habría desaconsejado en el pasado conceder la nacionalidad española al empresario por sus supuestos vínculos con los servicios de inteligencia chinos.