de las 1.500 iniciales
Las cifras reales tras la invasión de Ceuta obligan al Gobierno a triplicar las camas en carpas para inmigrantes ilegales hasta las 4.500
Las cifras reales tras la invasión de Ceuta obligan al Gobierno a triplicar las camas en carpas para inmigrantes ilegales hasta las 4.500
Instalación de carpas para inmigrantes ilegales en Ceuta.
Por LGI
24 de agosto de 2026

El Gobierno de Pedro Sánchez ampliará hasta las 4.500 plazas las carpas levantadas para alojar a los inmigrantes ilegales que permanecen en Ceuta tras la invasión marroquí del pasado 30 de julio. La decisión supone triplicar las 1.500 camas anunciadas inicialmente por el Ministerio de Migraciones y vuelve a dejar en evidencia las previsiones trasladadas por el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien aseguró hace unas semanas que sólo quedaban alrededor de 5.000 personas en la ciudad autónoma.

Según informa Abc, Migraciones inició los trámites para ampliar los espacios habilitados en Loma Colmenar y Loma Margarita después de comprobar las largas colas de inmigrantes que esperaban para acceder a los servicios dispuestos por el Ejecutivo. Las cifras oficiales han quedado superadas en apenas unos días: las 1.500 plazas anunciadas el lunes pasaron a 1.800 el miércoles y ahora alcanzarán las 4.500.

A estas camas extraordinarias se suman las 512 plazas oficiales del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), donde conviven en realidad alrededor de 800 personas, y otras 500 reservadas para niñas consideradas vulnerables. El Gobierno tampoco ha explicado todavía dónde alojará al resto de menores, cuyo número ronda los 2.000.

La ampliación confirma que el volumen de inmigrantes que continúa en Ceuta es muy superior al escenario con el que trabajaba el Ejecutivo. El desalojo de los asentamientos levantados en la playa del Trampolín y en distintos puntos de la ciudad ha hecho aflorar una cantidad de personas que contradice las estimaciones difundidas por Interior.

El Gobierno descarta varios emplazamientos

Migraciones y el Gobierno de Ceuta han estudiado desde mediados de agosto diferentes ubicaciones para levantar nuevos alojamientos. Entre las opciones figuraban una zona militar propiedad del Ministerio de Defensa, una antigua fábrica de harina, un campo de fútbol, las naves del Tarajal, terrenos de la ampliación del puerto y el antiguo hospital que Defensa ya había puesto a disposición de las autoridades para habilitar una macromorgue.

La posibilidad de utilizar una parte del puerto llegó a activar trámites administrativos en los ministerios de Migraciones y Transportes. Sin embargo, un informe de la Guardia Civil desaconsejó el emplazamiento por razones de seguridad. El Gobierno de Ceuta y la Delegación del Gobierno terminaron rechazando la propuesta.

Los problemas de seguridad también obligaron a descartar las naves del Tarajal, que continúan ocupadas por inmigrantes que buscan refugio frente a las altas temperaturas y la humedad.

El Ejecutivo optó finalmente por las explanadas de Loma Colmenar y Loma Margarita, donde el Ministerio de Defensa instaló las carpas a petición de Migraciones. Hasta allí fueron trasladados por grupos y nacionalidades buena parte de los inmigrantes acampados en la playa del Trampolín.

La Policía logró retirar en un primer momento a casi todas las personas que permanecían en la zona. Sin embargo, varios centenares regresaron durante la misma noche y una parte continúa allí. Algunos se niegan a acudir a los recursos estatales por miedo a ser devueltos.

Unas carpas provisionales sin fecha de cierre

La lentitud de los procedimientos de expulsión amenaza con convertir las carpas en instalaciones permanentes. Las autoridades resuelven alrededor de 25 expedientes al día, un ritmo insuficiente ante el número de personas que todavía permanecen en la ciudad.

Los documentos internos del Ministerio de Migraciones no fijan una fecha para desmontar los campamentos. El departamento calcula que al menos 2.500 inmigrantes seguirán alojados en estos espacios a finales de 2026, pese a que la ministra Elma Saiz insiste en presentarlos como una solución provisional.

Ni el Gobierno ha precisado cuántos meses permanecerán abiertas las instalaciones ni ha ofrecido un calendario para recuperar la normalidad anterior a la invasión. Esa previsión es una de las principales exigencias de los vecinos y del Ejecutivo ceutí.

Pedro Sánchez encargó al ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, coordinar la respuesta de los cinco ministerios implicados ante la falta de una actuación efectiva durante las primeras semanas. Moncloa ha dejado también de prometer una rápida vuelta a la normalidad, como hicieron Marlaska y el ministro para la Transformación Digital, Óscar López, durante los días posteriores al asalto.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, llegó a proclamar en las redes sociales que se trataba de «otra crisis solucionada por parte de Pedro Sánchez». Casi un mes después, el Ejecutivo multiplica las camas previstas, carece de un calendario para retirar las carpas y admite en sus documentos que miles de inmigrantes podrían continuar en Ceuta al terminar el año.

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