Las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) se han convertido en una importante fuente de ingresos para los ayuntamientos. Nueve grandes ciudades españolas recaudaron durante 2025 unos 490 millones de euros en multas, pese a haber presupuestado 390 millones. La diferencia alcanza los 100 millones y supera el 25% de lo previsto, según un estudio elaborado por Dvuelta, empresa dedicada a la defensa de los conductores.
El análisis señala que, en una muestra más amplia de una decena de municipios, la recaudación por sanciones quedó un 23% por encima de las estimaciones iniciales. Su presidente, Pedro Javaloyes, atribuye buena parte del incremento a las multas impuestas por acceder sin autorización a las ZBE.
Estas sanciones ascienden a 200 euros, aunque pueden reducirse a 100 mediante el pronto pago. El importe supera con claridad al de otras multas municipales habituales, que suelen situarse en 80 euros y quedar rebajadas a 40 si se abonan dentro del plazo establecido.
Madrid recauda 74,5 millones más de lo presupuestado
Madrid presenta el mayor desfase en términos absolutos. El Ayuntamiento había previsto ingresar 208,5 millones de euros mediante multas, pero la recaudación final superó los 283 millones. Es decir, las arcas municipales recibieron al menos 74,5 millones más de lo presupuestado.
En Valencia, los ingresos pasaron de los 15 millones previstos a 27 millones, un aumento del 80%. Barcelona presupuestó 60 millones y terminó recaudando 65, mientras Sevilla elevó la cifra de 22 a 24 millones.
El estudio también detecta diferencias entre las previsiones y los ingresos efectivos en Bilbao, Zaragoza, Murcia y Las Palmas, aunque la información facilitada no detalla las cantidades correspondientes a cada municipio.
Javaloyes sostiene que las ZBE explican una parte relevante de esta desviación. También apunta que algunos consistorios podrían haber elaborado previsiones conservadoras debido al rechazo que provoca entre los conductores una partida de ingresos basada en sanciones. Esta apreciación corresponde al responsable de Dvuelta y no acredita por sí sola que los ayuntamientos infravaloraran sus cálculos de forma deliberada.
Recaudación bajo disputa judicial
El aumento de los ingresos coincide con la impugnación judicial de distintas ZBE. Algunos tribunales han anulado ordenanzas por defectos en su elaboración o por una justificación insuficiente de sus restricciones, aunque cada procedimiento afecta a una normativa municipal concreta y no supone la invalidación general de todas estas zonas.
La continuidad de las sanciones abre además un posible conflicto para los ayuntamientos afectados. Si una ordenanza fuese anulada mediante sentencia firme, los conductores podrían intentar reclamar las multas abonadas, si bien su devolución dependería del contenido del fallo y de la situación jurídica de cada expediente.
Las cifras de 2025 muestran, en cualquier caso, que las ZBE ya no tienen solamente un efecto sobre la circulación: también se han consolidado como una vía de recaudación capaz de desbordar ampliamente las previsiones municipales.