
La situación en Ceuta por la invasión migratoria ha dejado también críticas por las condiciones en que están siendo atendidos militares y policías desplegados en el operativo en la ciudad autónoma. Una fotografía difundida en redes sociales y una denuncia enviada a El Faro de Ceuta ha expuesto las precariedades en materia de alimentación y alojamiento a las que han sido sometidos los efectivos tras largas jornadas de servicio en el sitio.
En la imagen que circuló ampliamente a través de redes sociales se ve un bollo de pan, una lata de atún, un yogur, lonchas de mortadela, un dulce y dos botellas de agua. El propio militar que la compartió aseguró que eso fue lo que recibieron tras cumplir 24 horas de trabajo, lo que generó numerosas reacciones de indignación.
Otra persona ha cuestionado la comida entregada al finalizar la jornada: una bolsa con dos pepitos de pan duro, cuatro rodajas de chopped, una lata de atún pequeña y dos botellas de agua calientes. «De vergüenza lo que les están dando a las criaturas que nos están defendiendo», ha escrito.
A esa queja se sumó lo escrito por un familiar de un policía nacional desplazado desde Sevilla, quien dirigió un mensaje al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, a quien le ha dicho irónicamente que «su generosidad es tremenda». También cuestionó el alojamiento facilitado a los agentes, al afirmar que los colchones «estaban en mal estado y con polvo», y que sólo había una sábana por cama y «tres toallas para seis personas».