
Los agricultores españoles han exigido a la Comisión Europea que adopte medidas urgentes para frenar la entrada masiva de mandarinas y clementinas procedentes de Sudáfrica, después de que las importaciones de estos productos se hayan multiplicado por cuatro entre 2017 y 2025, agravando la competencia que afrontan los productores nacionales.
La organización agraria Asaja, con la colaboración de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja), ha presentado formalmente en Bruselas una solicitud para activar la cláusula de salvaguardia prevista en el acuerdo comercial entre la Unión Europea y los países de la Comunidad de Desarrollo de África Austral (SADC).
Según los datos oficiales del Ministerio de Agricultura recogidos por la organización, las importaciones europeas de pequeños cítricos sudafricanos han pasado de 55.768 toneladas en 2017 a 221.245 toneladas en 2025, un incremento que ha provocado una creciente preocupación en las principales regiones productoras de España.
Uno de los principales problemas denunciados por el sector es la coincidencia entre la llegada de productos sudafricanos y el comienzo de la campaña citrícola europea. tradicionalmente, las cosechas del hemisferio sur y del hemisferio norte llegaban a los mercados en periodos diferenciados. Sin embargo, el aumento de las importaciones y la ampliación de sus temporadas comerciales han provocado que las mandarinas de Sudáfrica compitan directamente con las variedades tempranas y extratempranas españolas.
Asaja advierte de que esta situación está contribuyendo a saturar los mercados, presionar a la baja los precios que reciben los agricultores y dificultar la comercialización de la producción nacional.
La organización sostiene que las consecuencias afectan especialmente a miles de explotaciones familiares que dependen del cultivo de cítricos para mantener su actividad económica.
Los representantes del campo consideran especialmente perjudicial que los productores europeos tengan que afrontar obligaciones medioambientales, laborales y fitosanitarias cada vez más exigentes mientras compiten con mercancías procedentes de terceros países sujetos a marcos regulatorios diferentes. «No es aceptable exigir mayores costes y obligaciones a nuestros agricultores mientras se permite la entrada de productos de terceros países que compiten en condiciones diferentes», denuncia Asaja.
La organización insiste en que no pretende acabar con el comercio internacional, sino garantizar unas condiciones de competencia equilibradas y evitar que las importaciones comprometan la supervivencia de las explotaciones europeas. Para ello, ha solicitado la aplicación del artículo 34 del acuerdo comercial con los países de la SADC, que contempla mecanismos de protección cuando determinadas importaciones provocan perturbaciones en el mercado.
Asaja ha trasladado su petición a las direcciones generales de Agricultura y Comercio de la Comisión Europea y busca sumar el respaldo de otras organizaciones agrarias a través de COPA-COGECA, la principal plataforma de representación del sector en Bruselas.
La iniciativa pretende reunir a los productores de los distintos Estados miembros perjudicados por la creciente competencia sudafricana. «No podemos esperar a que el daño sea irreversible», advierte la organización, que reclama una evaluación urgente de las consecuencias económicas de estas importaciones.
La solicitud llega en vísperas de la gran tractorada convocada para este miércoles 28 de octubre en Madrid, donde agricultores y ganaderos volverán a protestar contra los elevados costes de producción, la burocracia y los acuerdos comerciales que consideran perjudiciales para el campo español.