
El mercado inmobiliario de lujo en España está cada vez más dominado por compradores internacionales. Según un informe reciente, el 60% de la demanda de viviendas de alto nivel procede ya del extranjero, consolidando el peso del capital foráneo en el sector.
Los principales compradores llegan de Iberoamérica, Europa Occidental, Estados Unidos y Oriente Medio, atraídos por el valor de España como destino residencial y de inversión en un contexto de incertidumbre económica global.
El estudio apunta a que el segmento ‘premium’ se ha convertido en un refugio patrimonial para grandes fortunas internacionales, lo que ha contribuido a un crecimiento sostenido de las operaciones por encima de 1,5 millones de euros y a una presión creciente sobre la oferta disponible.
De hecho, más del 20% de las transacciones de este tipo ya están protagonizadas directamente por inversores extranjeros, un fenómeno que refuerza el papel de España como uno de los principales polos inmobiliarios de lujo en Europa.
Esta tendencia tiene un impacto directo en los precios. En 2025, el valor medio de las viviendas de lujo alcanzó los 2,6 millones de euros, superando los cinco millones en las zonas más exclusivas. Las áreas con mayor concentración de este mercado se encuentran en Baleares, la Costa del Sol y las principales capitales, donde el interés internacional sigue impulsando subidas de precios y reduciendo la oferta disponible.
En paralelo, el alquiler de lujo también se encuentra en plena expansión. El mercado cerró 2025 con un crecimiento superior al 8%, con una demanda creciente de viviendas por encima de los 3.000 euros mensuales en ciudades como Madrid, Barcelona o enclaves turísticos de alto nivel.
El auge del comprador internacional y del alquiler premium dibuja un escenario en el que el mercado inmobiliario de lujo se aleja cada vez más del ámbito nacional, consolidándose como un espacio dominado por inversores globales y grandes patrimonios, creando condiciones más difíciles a los españoles.