«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
desmontan la imagen de austeridad que el régimen iraní proyecta sobre sus dirigentes religiosos

Resorts en Mallorca, hoteles en Alemania y mansiones en Londres: el imperio de lujo del líder supremo de Irán

Un hombre sujeta un cartel con la imagen del nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei.

El nuevo líder supremo de la República Islámica de Irán, Mojtaba Jamenei, ha construido en la última década un imperio económico valorado en unos 400 millones de euros que incluye hoteles de lujo, centros comerciales, complejos turísticos y propiedades inmobiliarias repartidas por Europa. Las investigaciones publicadas por Bloomberg y The Financial Times desmontan la imagen de austeridad que el régimen iraní proyecta sobre sus dirigentes religiosos.

Entre los activos vinculados al clérigo iraní figuran el resort de golf y spa Steigenberger en Camp de Mar, en Mallorca; los hoteles Hilton Frankfurt Gravenbruch y Hilton Frankfurt City Centre en Alemania; el centro comercial Bero Oberhausen, en el noroeste del país; y el complejo de esquí de lujo Schlosshotel Kitzbühel, situado en los Alpes austríacos.

La red patrimonial se extiende además al Reino Unido, donde se concentra la mayor parte de sus inversiones. Según la investigación de Bloomberg, Mojtaba Jamenei posee propiedades inmobiliarias en Londres valoradas en más de 230 millones de euros. Entre ellas destacan dos apartamentos de lujo en el exclusivo barrio de Kensington, con vistas directas a la Embajada de Israel, y once viviendas adicionales en Bishops Avenue, una de las calles más caras de la capital británica.

El entramado financiero comenzó a construirse alrededor de 2011. Una parte significativa de la fortuna del clérigo iraní procedería de la venta de petróleo iraní en mercados paralelos, una actividad que habría sido posible gracias a sus estrechos vínculos con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), el brazo militar ideológico del régimen.

Para ocultar su patrimonio, el nuevo líder supremo habría recurrido a una red de sociedades pantalla y estructuras empresariales registradas en diferentes jurisdicciones. Según The Financial Times, muchos de los activos figuran formalmente a nombre del magnate de la construcción Ali Ansari, fundador del Banco Ayandeh, sancionado por el Reino Unido el pasado mes de octubre tras la quiebra de esta entidad financiera.

Las autoridades occidentales sospechan que Ansari habría actuado como testaferro de Mojtaba Jamenei, canalizando inversiones a través de empresas ficticias. Entre ellas aparece Tidalwave Holdings I, registrada en Luxemburgo, cuyos registros conducen finalmente a una sociedad holding situada en San Cristóbal y Nieves denominada Smart Global Limited.

El entramado financiero también incluye actividades en el transporte marítimo en el Golfo y flujos de dinero que habrían circulado por cuentas bancarias en el Reino Unido, Suiza, Liechtenstein y los Emiratos Árabes Unidos.

La existencia de este patrimonio contrasta con la situación económica que atraviesa Irán. El país sufre una inflación cercana al 50% y una profunda crisis económica que ha empobrecido a amplios sectores de la población.

El pasado mes de diciembre, miles de iraníes salieron a las calles para protestar contra el encarecimiento del coste de la vida y exigir el fin del régimen islamista. La represión fue inmediata. Organizaciones de derechos humanos como HRNA sostienen que más de 7.000 personas murieron durante la represión de las protestas, aunque algunas estimaciones elevan la cifra real hasta 30.000 manifestantes.

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