España ha perdonado o aliviado financieramente cerca de 5.000 millones de euros a la dictadura cubana mientras la isla se hunde en la pobreza, la represión y el éxodo masivo de su población.
Así lo recoge el informe El precio de sostener el castrismo, elaborado por el Instituto Juan de Mariana, que cifra en 4.994 millones de euros el coste económico efectivo de las ayudas, condonaciones de deuda, reestructuraciones y condiciones financieras favorables concedidas por España al régimen comunista de La Habana.
El estudio sostiene que España se ha convertido en uno de los principales sostenes financieros del castrismo, precisamente en un momento en el que el régimen de Miguel Díaz-Canel ha endurecido la represión interna y mantiene intacta la estructura autoritaria heredada de Fidel Castro y Raúl Castro.
Una deuda perdonada casi por completo
El informe recuerda que en 2016 España firmó un acuerdo de reestructuración de deuda con Cuba por valor de 2.444 millones de euros. De esa cantidad, se condonaron directamente 1.492 millones, alrededor del 60% del importe adeudado.
A esa operación se han sumado en los últimos años nuevos alivios financieros por 375 millones y 291 millones de euros, lo que ha permitido a Cuba obtener la condonación de cerca del 90% de sus obligaciones con España.
Sin embargo, el Instituto Juan de Mariana advierte de que el coste real es aún mayor que el reflejado por las cifras nominales. El estudio calcula cuál habría sido la evolución de esa deuda si el régimen cubano hubiese tenido que financiarse en condiciones normales de mercado, sin quitas, aplazamientos ni reestructuraciones extraordinariamente favorables.
Bajo ese escenario, el pasivo acumulado habría alcanzado los 5.280 millones de euros en 2026. Por tanto, el valor económico efectivo de las concesiones realizadas por España asciende a 4.994 millones, una cifra equivalente a perdonar cerca del 95% del importe adeudado por La Habana.
Represión, cárceles y exilio
El respaldo financiero español al régimen cubano se produce mientras la situación política y social de la isla continúa deteriorándose. Según los datos recopilados por el informe, el castrismo acumula hasta 141.000 muertes atribuibles a la represión estatal, ha encarcelado a más de 20.000 presos políticos desde 1959 y mantiene actualmente a más de 1.000 reclusos por motivos políticos.
El estudio señala además que Cuba ha pasado de contar con menos de quince prisiones antes de la Revolución a disponer de cerca de 300 centros penitenciarios. Al mismo tiempo, la población exiliada y sus descendientes supera ya los 3,5 millones de personas.
El Instituto Juan de Mariana rechaza la tesis de que las sanciones estadounidenses expliquen el colapso de la isla y apunta directamente al modelo comunista impuesto durante más de seis décadas como principal causa de la ruina económica cubana.
De una economía próspera a la pobreza extrema
Antes de 1959, Cuba tenía niveles de renta comparables a los de Italia y contaba con indicadores sociales superiores a la media latinoamericana. Hoy, según el informe, la isla presenta niveles de desarrollo similares a los de Haití y habría perdido más del 50% de su renta potencial como consecuencia de las políticas aplicadas por el castrismo.
La situación social es dramática. El estudio estima que el 89% de los cubanos vive en pobreza extrema, mientras que el salario real medio apenas equivale a dos dólares mensuales. Además, siete de cada diez ciudadanos se ven obligados a prescindir de alguna comida diaria por falta de recursos.
Más dinero europeo y autonómico para La Habana
El informe también amplía el foco a la Unión Europea, que ha incrementado su cooperación financiera con Cuba durante los últimos años.
Desde 1988, Bruselas ha financiado más de 200 proyectos en la isla por unos 300 millones de euros. Actualmente existen cerca de 80 programas activos valorados en 155 millones, mientras que la asignación prevista para el periodo 2021-2027 asciende a 125 millones de euros, más del doble que en el ciclo presupuestario anterior.
Los autores consideran especialmente llamativo que este aumento de recursos haya coincidido con el deterioro de los derechos humanos y con el fortalecimiento de las alianzas de Cuba con China, Irán, Bielorrusia y Venezuela.
La cooperación autonómica española también aparece señalada. El informe destaca el caso del País Vasco, que ha canalizado más de 41 millones de euros hacia Cuba desde comienzos de los años noventa. A ello se suman programas financiados desde Cataluña y desembolsos de distintas diputaciones provinciales dirigidos a entidades vinculadas con el régimen.
Empresas españolas atrapadas por los impagos
Mientras las administraciones públicas españolas y europeas han seguido enviando recursos a Cuba, numerosas empresas españolas presentes en la isla acumulan impagos millonarios.
El informe estima que más de 150 compañías españolas tienen pendientes de cobro 255 millones de euros. La cifra asciende hasta 318 millones si se incluyen dividendos bloqueados y fondos retenidos por las autoridades cubanas. La conclusión del Instituto Juan de Mariana es demoledora: décadas de ayudas no han generado ninguna mejora verificable.
Tras miles de millones en alivio financiero español y cientos de millones en cooperación europea, Cuba sigue siendo una dictadura de partido único, con pobreza masiva, presos políticos, emigración récord y una economía dependiente de subsidios extranjeros para sobrevivir.