El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF) denunció hace apenas doce días el bloqueo de los acuerdos alcanzados con el Gobierno para reforzar la seguridad ferroviaria, tras la tragedia de Adamuz del pasado enero. La organización convocó una huelga de 24 horas para este jueves 29 de octubre, precisamente un día después del grave accidente ocurrido este miércoles en Urda (Toledo), donde han colisionado un AVE de Renfe y un tren de Iryo.
En un comunicado publicado el pasado 16 de octubre, SEMAF advertía de que las negociaciones con el Ministerio de Transportes, Adif, la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF) y Renfe habían terminado sin avances suficientes para desbloquear distintas medidas relacionadas con la seguridad de la circulación, la contratación de nuevos maquinistas y la fiabilidad de los trenes.
«Todo sigue igual de paralizado que en el mes de mayo», denunciaba entonces la organización sindical, que acusaba a la Administración y a las empresas ferroviarias de ampararse en la lentitud burocrática para justificar los retrasos. La advertencia adquiere especial relevancia después del choque registrado en las inmediaciones de Urda (Toledo), que ha obligado a suspender la circulación ferroviaria de alta velocidad entre Madrid y Andalucía.
Los maquinistas denunciaron problemas de seguridad y fiabilidad de los trenes
Entre las principales reivindicaciones de SEMAF figura la implantación de protocolos vinculantes ante emergencias meteorológicas y otras situaciones de riesgo en las vías ferroviarias. El sindicato también reclama una coordinación más eficaz entre los organismos responsables de la circulación, soluciones técnicas para los problemas de fiabilidad del material rodante y mecanismos que permitan comunicar directamente las deficiencias de seguridad a las autoridades competentes.
Además, exige revisar determinadas condiciones laborales, los tiempos de conducción y descanso y los procedimientos de asistencia a los maquinistas implicados en arrollamientos.
«La Administración y las empresas se escudan en la lentitud burocrática de coordinar a varios organismos», lamentaba SEMAF en su comunicado.La organización considera que estas medidas resultan fundamentales para reforzar la seguridad del sistema ferroviario español y denuncia que numerosos compromisos llevan meses pendientes de materialización.
Renfe reconoce que siete medidas siguen en tramitación, aunque niega incumplimientos
La convocatoria de huelga provocó una respuesta de Renfe, que aseguró haber cumplido íntegramente las obligaciones que asumió en el acuerdo firmado el pasado 9 de febrero, después del accidente ferroviario de Adamuz.
No obstante, la compañía reconoció que, de las 24 actuaciones cuya ejecución correspondía a otros organismos, 17 estaban completadas y otras siete continuaban en tramitación mediante distintos procedimientos administrativos, regulatorios y técnicos.
Renfe sostiene que buena parte de las reivindicaciones del sindicato exceden de sus competencias y recuerda que ha impulsado la incorporación de hasta 1.200 trabajadores adicionales, reforzado los equipos de mantenimiento y puesto en marcha actuaciones para mejorar la fiabilidad de los trenes.
La empresa pública también defiende que ha avanzado en la aplicación de protocolos de seguridad ante situaciones meteorológicas adversas y considera injustificada la huelga convocada para mañana.
Una nueva tragedia ferroviaria antes de la huelga
El accidente de Toledo se produce apenas nueve meses después de la tragedia de Adamuz, que desencadenó un intenso debate sobre el estado de las infraestructuras ferroviarias españolas y las inversiones destinadas a su mantenimiento.
El acuerdo alcanzado entonces entre el Ministerio de Transportes y los sindicatos permitió desconvocar las movilizaciones previstas para febrero, a cambio de una serie de compromisos dirigidos a mejorar las condiciones laborales y reforzar los mecanismos de seguridad.
Sin embargo, las discrepancias sobre el cumplimiento de aquellas medidas han persistido durante los últimos meses, hasta desembocar en la convocatoria de una nueva huelga.
La investigación sobre el choque de Urda deberá determinar sus causas. Por el momento, no existe una relación acreditada entre las medidas pendientes denunciadas por SEMAF y el accidente de este miércoles.