Una víctima y testigo del accidente producido hace escasos minutos en Toledo que iba dentro del Iryo ha desvelado a LA GACETA que personal ferroviario está apuntando a un posible fallo de Adif y a un exceso de velocidad como hipótesis sobre las causas de la tragedia, que ha dejado decenas de fallecidos, según los primeros balances difundidos por distintos medios.
«Estoy en un tren. Uno de los servicios está buscando por teléfono a un compañero. Están diciendo que seguramente es una cagada de Adif. Exceso de velocidad, pero a saber», ha relatado la pasajera a este periódico mientras continuaban las labores de emergencia.
La testigo asegura que, tras producirse la colisión entre un tren de Renfe y otro de Iryo, los teléfonos del personal ferroviario no han dejado de sonar y los trabajadores han comenzado a ponerse en contacto con sus responsables para tratar de esclarecer lo sucedido.
«Están todos llamando a la central. Todos los teléfonos sonando», ha explicado. Según su testimonio, entre los trabajadores se repetía una misma expresión: «Cagada de Adif».
Estas manifestaciones constituyen, por el momento, una hipótesis que circula entre el personal ferroviario, sin que exista confirmación oficial de que el accidente haya sido provocado por un exceso de velocidad o por algún fallo atribuible al Administrador de Infraestructuras Ferroviarias.
El siniestro se ha producido este miércoles alrededor de las 08.54 horas, entre Los Yébenes y Urda, en la provincia de Toledo. Dos vagones han caído por un terraplén y numerosos efectivos de emergencias se han desplazado hasta el lugar del accidente.
Adif ha confirmado la interrupción de la circulación ferroviaria de alta velocidad entre Madrid y Andalucía como consecuencia del choque. Las autoridades continúan investigando las circunstancias del siniestro, mientras los equipos de rescate trabajan para atender a las víctimas.