
Los militares desplegados en Ceuta han convocado para el próximo 16 de septiembre una concentración de protesta ante el aumento de las agresiones sufridas durante las últimas semanas y las limitaciones que, según denuncian, afrontan para actuar y defenderse en las calles de la ciudad autónoma.
La movilización ha sido impulsada por la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME), que reclama el reconocimiento de los militares como agentes de la autoridad y la consideración de la profesión militar como profesión de riesgo.
Desde el colectivo denuncian una situación de creciente hartazgo tras semanas de incidentes. «No nos dejan defendernos», aseguran fuentes militares citadas por OKDIARIO, que también critican las restricciones existentes en el material con el que realizan sus patrullas.
Según estas fuentes, en determinados servicios un mismo fusil debe ser compartido entre varios efectivos, mientras que en otros destinos cada militar dispone de su arma individual. La asociación sostiene que la situación ha generado una profunda sensación de impotencia entre los efectivos destinados en Ceuta, especialmente después de varias agresiones registradas desde finales de julio.
En las últimas semanas se han sucedido distintos incidentes en los que militares han resultado heridos. Uno de ellos sufrió una fractura de peroné, mientras otros han padecido traumatismos y lesiones durante enfrentamientos con inmigrantes.
El pasado 27 de agosto, además, un vehículo militar fue apedreado durante una emboscada protagonizada por decenas de personas, un episodio que terminó con cuatro efectivos heridos y obligó a los propios militares a solicitar asistencia a través del 112.
ATME sostiene que estos episodios no son aislados y denuncia que los ataques contra militares, policías y guardias civiles se han repetido durante las últimas semanas. El presidente de la asociación, Marco Antonio Gómez, ha asegurado que la situación es «insostenible».
«Nuestros militares no aguantan más apedreamientos, intentos de apuñalamiento, patadas y puñetazos. Hay compañeros con piernas rotas, luxaciones de codo, además de ser emboscados», ha denunciado. Según Gómez, el desgaste no es únicamente físico. Algunos efectivos habrían llegado incluso a enviar a sus familias a la Península ante el deterioro de la situación.
Una de las principales reivindicaciones de los militares es obtener el reconocimiento como agentes de la autoridad durante determinadas misiones de seguridad. ATME considera que la ausencia de esa condición limita considerablemente su capacidad de respuesta ante actuaciones delictivas.
Según la asociación, en determinadas intervenciones los militares pueden retener a una persona hasta la llegada de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, pero carecen de las mismas facultades de actuación que policías y guardias civiles.
A ello se suma otra vieja reclamación del colectivo: que la profesión militar sea reconocida legalmente como profesión de riesgo, algo que consideran todavía más urgente después de los acontecimientos registrados en Ceuta. «Necesitamos refuerzos urgentes y órdenes contundentes y claras para poder realizar el trabajo que se nos ha encomendado sin estar expuestos y maniatados frente a las agresiones», han denunciado desde el colectivo.
La protesta tendrá lugar el próximo miércoles 16 de septiembre a las 20.00 horas en la Plaza de los Reyes. ATME ha llamado a participar no sólo a miembros de las Fuerzas Armadas, sino también a policías, guardias civiles y ciudadanos que quieran respaldar sus reivindicaciones.
La organización presenta la convocatoria como una movilización histórica, al tratarse de la primera concentración de estas características protagonizada por militares en Ceuta.
Bajo el lema «Por la defensa de la carrera profesional de los militares», la asociación pretende convertir la protesta en una demostración del malestar que se ha acumulado entre los efectivos desde el inicio de la crisis.
ATME insiste además en que la concentración es legal, al estar planteada en defensa de reivindicaciones profesionales y laborales. La asociación ya ha organizado durante los últimos años distintas protestas en Madrid para reclamar mejoras salariales y profesionales. La última tuvo lugar el pasado junio frente al Congreso de los Diputados.