Los peritos judiciales que investigan el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), en el que murieron 46 personas, han detectado nuevas anomalías en el tramo donde se produjo el descarrilamiento, pese a que la infraestructura fue sometida a una reforma integral que concluyó en octubre de 2025. Los expertos han trasladado su sorpresa a la juez instructora y han solicitado que requiera a Adif información adicional sobre los trabajos realizados.
En un escrito remitido al juzgado, los peritos advierten de que algunas zonas del lugar del siniestro presentan problemas relacionados con el balasto y han solicitado documentación técnica para esclarecer el estado de la infraestructura. La petición se produce después de que el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias comunicara su intención de realizar nuevos trabajos de mantenimiento en el punto del accidente.
Según fuentes judiciales Adif solicitó el pasado 20 de octubre autorización para ejecutar labores de bateo, destinadas a corregir la nivelación y la rasante del carril. La propuesta fue trasladada a los especialistas judiciales para conocer si podía interferir en sus investigaciones.
Los peritos dieron su autorización la semana pasada al considerar que los trabajos eran urgentes y no obstaculizaban las diligencias. Sin embargo, manifestaron su sorpresa por la necesidad de intervenir nuevamente en una infraestructura que había sido reformada apenas un año antes.
En concreto, los expertos consideran «curioso» que determinadas zonas donde ocurrió el accidente hayan alcanzado niveles de deformación que obliguen a realizar nuevas actuaciones después de que la reforma integral concluyera en octubre de 2025.
Ante estas circunstancias, han pedido a la juez que reclame a Adif documentación sobre la intervención, que, según las fuentes judiciales, todavía no habría sido entregada íntegramente o presenta graves omisiones.
Entre los documentos reclamados figuran los informes de auscultación realizados antes de la recepción de las obras, el expediente administrativo completo relativo al suministro del balasto y toda la documentación de la obra de emergencia ejecutada para reconstruir la infraestructura después del accidente.
Las nuevas advertencias se conocen mientras continúa el esclarecimiento de las causas del siniestro, que dejó 46 víctimas mortales y cuyo origen apunta a una rotura de la vía.
Por su parte, la Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes Ferroviarios, Marítimos y de Aviación Civil (AITAT) ha apuntado en su informe preliminar a una posible «rotura franca de carril», en línea con las primeras conclusiones de los investigadores de la Guardia Civil.
El organismo independiente también ha advertido de que una rotura de carril puede permanecer sin detectar durante un periodo prolongado, permitiendo que los trenes continúen circulando por el punto afectado. Por ello, reclamó a Adif medidas específicas para mejorar la detección de este tipo de fallos en las líneas de alta velocidad.