
La portavoz de Jupol, sindicato mayoritario de la Policía Nacional, ha asegurado que los Servicios de información de la Policía han detectado delincuentes, yihadistas y agresores sexuales entre los inmigrantes ilegales que han entrado en Ceuta. Laura García explicó que unidades de élite de la Policía Nacional y de la Guardia Civil identificaron a estos perfiles tras el salto masivo de la frontera registrado a finales de julio, en el que accedieron decenas de miles de personas procedentes de Marruecos.
Según las declaraciones de la portavoz, al menos una decena de yihadistas que ya habían sido condenados en España por delitos de terrorismo, expulsados a Marruecos y que regresaron aprovechando la avalancha migratoria, se encuentran todavía en territorio español. García subrayó que los servicios de inteligencia han confirmado su presencia mediante el análisis de cámaras de vigilancia y otras labores de seguimiento, y advirtió de que algunos de ellos podrían permanecer entre los miles de inmigrantes que aún no han sido retornados.
La representante de Jupol también alertó de la presencia de delincuentes comunes y agresores sexuales en las calles de la ciudad autónoma. Afirmó que se producen agresiones de este tipo de manera constante, con al menos 15 denuncias registradas, y que mujeres y menores migrantes se agrupan junto a los furgones de la Unidad de Intervención Policial para evitar ser atacadas en las zonas cercanas al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) y en los montes aledaños.
García describió la situación en Ceuta como crítica y señaló que la ciudad «está tomada», con asentamientos irregulares en playas y alrededores del CETI, acumulación de residuos y enfrentamientos entre los propios inmigrantes por comida y espacio. Los agentes desplegados trabajan al límite de sus capacidades, sin los refuerzos suficientes, lo que genera problemas de orden público y eleva la crispación entre vecinos y recién llegados.
La portavoz insistió en que los servicios de información policiales realizan un trabajo «increíble» para localizar a estas personas peligrosas, pero criticó la falta de efectivos adicionales enviados por el Ministerio del Interior. Según sus palabras, la normalidad no se ha recuperado y los policías deben doblar turnos mientras atienden tanto la seguridad ciudadana como las labores de control de la inmigración irregular.
Estas denuncias se producen en un contexto de tensión política, en el que algunas voces del Gobierno han calificado de xenófobas las alertas que vinculan la llegada masiva de inmigrantes con riesgos de seguridad o delincuencia. Mientras tanto, las fuerzas de seguridad continúan las labores de identificación y seguimiento de los perfiles detectados para intentar devolver a los que ya fueron expulsados con anterioridad y restablecer el orden en la ciudad.