Las comunicaciones fueron remitidas a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria
Los sindicatos alertaron hasta en cuatro ocasiones a Óscar Puente del riesgo de «errores humanos» en los Centros de Control antes de la tragedia de Urda
Los sindicatos alertaron hasta en cuatro ocasiones a Óscar Puente del riesgo de «errores humanos» en los Centros de Control antes de la tragedia de Urda
Tragedia de Urda. Europa Press
Por LGI
31 de octubre de 2026

El ministro de Transportes, Óscar Puente, recibió cuatro advertencias sobre el riesgo de errores humanos en los centros de regulación de circulación ferroviaria antes del accidente de Urda (Toledo), en el que han fallecido al menos 69 personas. Según publica The Objective, los sindicatos alertaron de que la sobrecarga de trabajo, la presión diaria y la falta de descansos estaban provocando fatiga mental entre los trabajadores de Adif, una situación que podía comprometer la seguridad del tráfico ferroviario.

Las comunicaciones fueron remitidas a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF), organismo dependiente del Ministerio de Transportes, a través de dos organizaciones sindicales: el Sindicato de Circulación Ferroviario (SCF) y Alferro. En ellas se advertía de que las condiciones laborales de los responsables de circulación podían aumentar las posibilidades de cometer errores durante el desempeño de sus funciones.

Las advertencias adquieren especial relevancia después de que Puente haya apuntado a un posible error humano como causa de la tragedia de Urda, aunque el origen de la secuencia del accidente estuvo en un fallo del sistema LZB, encargado de localizar los trenes y contribuir a evitar colisiones.

El primero de los documentos está fechado el 27 de enero, apenas nueve días después del accidente de Adamuz (Córdoba), en el que murieron 46 personas tras la colisión de un Alvia de Renfe con un tren de Iryo. La carta, firmada por el SCF, alertaba expresamente del «riesgo añadido de poder cometer algún error humano» como consecuencia de la fatiga mental de los trabajadores.

El sindicato señalaba la saturación de las cargas de trabajo y la presión diaria en los centros de regulación de circulación, agravadas por el incremento de los telefonemas de limitación de velocidad. También denunciaba la falta de personal de refuerzo, una circunstancia que impedía a los responsables de circulación abandonar sus puestos durante toda la jornada y disponer de descansos.

A esta primera comunicación se sumaron otras tres remitidas por Alferro a la AESF los días 25 de febrero, 19 de abril y 15 de junio. En ellas, la organización insistía en la necesidad de revisar las condiciones de trabajo de los profesionales encargados de controlar el tráfico ferroviario.

En su última misiva, el sindicato calificaba la carga laboral de asunto crítico y recordaba que el control de la circulación constituye una función esencial para la seguridad ferroviaria. Por ello, reclamaba que se incorporasen parámetros específicos para evaluar factores como el volumen de tráfico, la automatización, las situaciones degradadas y la acumulación de tareas.

Alferro solicitaba además modificar la instrucción técnica interna de Adif relativa a la planificación de los tiempos de actividad del personal de control ferroviario. A su juicio, la regulación vigente no concreta suficientemente las exigencias del artículo 38 del Real Decreto 929/2020, relativo a seguridad operacional e interoperabilidad.

La organización considera que Adif se limita a realizar referencias generales a la legislación laboral, sin establecer límites específicos adaptados a las particularidades de este trabajo.

Entre sus reivindicaciones figuran fijar los tiempos máximos de actividad continuada, establecer límites a la duración de las jornadas y determinar las pausas mínimas obligatorias. También reclama regular los procedimientos de inicio y finalización del servicio, con criterios vinculados directamente a la seguridad operacional.

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