«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Detenidos el pasado sábado

Los terroristas proetarras detenidos en Irún llevaban teléfonos satelitales, mapas y datos de un guardia civil cuando la Ertzaintza los dejó continuar su viaje

Ertzaintza. Europa Press

Los miembros de Jardun (escisión radicalizada y que podría estar organizando una nueva ETA) Aratz Bilbao y Malen Grünig, junto al ciudadano irlandés Naoise O’Conarain, se trasladaron al sur de Francia horas después de ser identificados por la Ertzaintza en una carretera de Escoriaza (Guipúzcoa). Entre la documentación que llevaban figuraba información detallada sobre un guardia civil destinado en Eibar, según publica El Mundo.

Los hechos se produjeron en la madrugada del 26 al 27 de septiembre, cuando una patrulla de la Policía vasca interceptó el vehículo en el que viajaban los tres sospechosos durante un control de alcohol y drogas. Los agentes consultaron con el centro de mando de su comisaría, fotografiaron a los ocupantes y se incautaron de parte del material que transportaban. Sin embargo, no los trasladaron a dependencias policiales porque, según explicó el consejero vasco de Seguridad, Bingen Zupiria, no estaban cometiendo un delito en flagrante delito.

Entre los objetos intervenidos había teléfonos satelitales, mapas, documentación en papel con matrículas y varios dispositivos de almacenamiento USB. Los dos presuntos integrantes de Jardun, Bilbao y Grünig, también tenían señalamientos policiales de Italia y Francia. Según la información publicada por El Mundo, los documentos incluían datos de un agente de la Guardia Civil conocido en Eibar por su trabajo de contacto directo con los vecinos.

El auto del juez de la Audiencia Nacional Antonio Piña recoge también la incautación de documentación con información sobre otros integrantes de la organización. Entre esos materiales figuraban datos de otros miembros de la organización y las denominadas «cantadas», una expresión utilizada en el argot de ETA para referirse a información facilitada a la Policía por miembros detenidos que podía comprometer a otros integrantes de la banda.

Tras abandonar España, Bilbao, Grünig y O’Conarain fueron detectados en Francia por miembros de la Policía francesa. Según fuentes policiales disponía de contactos en el sur del país, entre ellos personas vinculadas a U14 Kolektiboa, un grupo radical relacionado con protestas violentas.

Los servicios de información de la Guardia Civil, la Policía Nacional y la Subdirección Antiterrorista francesa siguen las relaciones entre estos grupos. El consejero vasco de Seguridad se refirió a Jardun como un grupo «alegal», mientras que el juez atribuye a Bilbao un papel central en su funcionamiento.

Bilbao y Grünig regresaron posteriormente a España. El sábado 17 de octubre, ambos se presentaron en la comisaría de la Ertzaintza de Irún acompañados de un abogado. La Policía vasca comunicó sus detenciones horas después, aunque, según la información publicada, no registró sus domicilios ni localizó el vehículo empleado en sus desplazamientos.

La investigación deberá determinar el alcance de la documentación intervenida, el posible destino de la información sobre el agente de Eibar y las actividades que los sospechosos.

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