Casi 60 familias de vendedores ambulantes en la calle Rafael Salgado, Plaza de Lima y Paseo de la Castellana están afectadas por la recolocación por las obras en el Estadio Santiago Bernabéu y denuncian que «no pueden más». Llevan 50 o 60 años en negocios tradicionales, que han pasado de padres a hijos, y a nietos, y los ingresos se han reducido un 80% en aquellos que pueden abrir.
«Las pérdidas son muy fuertes en comparación con otros años, y seguimos con los mismos gastos porque seguimos pagando autónomos y nuestras licencias. Hay puestos que ya ni abren porque pierden dinero. Estamos en la ruina», señala a LA GACETA Conchi, portavoz de las familias afectadas, que continúan recogiendo firmas antes de los partidos del Real Madrid para que les dejen volver.
Exigen al alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, una «respuesta», que «se haga cargo», porque hay familias que están pasando «muchos apuros económicos». «Lo estamos pasando muy mal, muy mal», reitera.
Desde que se iniciaron las obras les han movido «de un sitio para otro», subraya Conchi, que cuenta que en la presente legislatura «todo ha ido a peor». «En la parte baja de Castellana, por ejemplo, no dejamos pasar a la gente cuando viene un coche de bebé o un minusválido… el espacio es muy estrecho». «No llegamos a Cuzco y a Nuevos Ministerios por los pelos, hay 50 y tantos puestos reubicados».
Los vendedores se sienten «discriminados» porque en la calle Rafael Salgado las obras han terminado, pero no vuelven. «Las terrazas están abiertas. No entendemos por qué nosotros no podemos volver si pagamos los mismos impuestos», afirma.
La Junta de Distrito de Chamartín les ha cancelado una reunión que tenían este lunes, y están a la espera de una nueva fecha. «Nos han desconvocado porque el departamento de Movilidad está ocupado y no puede atendernos. Lo que queremos es que nos devuelvan a nuestros sitios… y es lo que pedimos al Ayuntamiento. En medio siglo nunca hubo un problema. Ahora clientes de toda la vida no saben dónde estamos ubicados. Queremos volver a nuestro sitio de siempre», concluye.