
La Policía Nacional ha intervenido 1.235 armas blancas en la Comunidad de Madrid durante el segundo trimestre de 2026, una cifra que supone un incremento del 12,99% respecto al mismo periodo del año anterior, cuando se incautaron 1.093.
Los datos, difundidos por la Jefatura Superior de Policía de Madrid, reflejan el avance de una realidad cada vez más visible en calles, estaciones, fiestas populares y barrios de la región: la presencia creciente de navajas, cuchillos y machetes en manos de quienes convierten el espacio público en un escenario de intimidación y violencia.
Las dependencias policiales con mayor número de armas intervenidas fueron la Comisaría de Distrito de Usera-Villaverde, con 161 armas blancas; Puente de Vallecas, con 115; y la Comisaría Local de Alcalá de Henares, con 102.
Les siguieron Centro, con 74 armas intervenidas, y Carabanchel, con 67.
Por incrementos porcentuales, destaca la Sección de Metro de la Brigada Móvil-Policía en el Transporte, donde las incautaciones pasaron de 11 armas blancas en el segundo trimestre de 2025 a 29 en el mismo periodo de este año, lo que representa un aumento del 163%.
También sobresalen Villa de Vallecas, con un incremento del 126%, al pasar de 15 a 34 armas, y Pozuelo de Alarcón, donde las intervenciones crecieron un 125%, de cuatro a nueve.
Por tipo de arma, la Policía Nacional ha destacado el aumento de los cuchillos y machetes de uso militar o imitaciones, cuyas intervenciones crecieron cerca de un 28%, al pasar de 177 a 226.
Las incautaciones de navajas automáticas también se dispararon: pasaron de 31 a 52, lo que supone un incremento del 68%.
El dato confirma una tendencia preocupante: no sólo se intervienen más armas blancas, sino que aumentan aquellas con mayor capacidad lesiva y mayor vinculación con episodios de violencia callejera.
Entre abril y junio, la Policía Nacional desplegó 18 dispositivos específicos de seguridad con motivo de fiestas patronales y de distrito celebradas tanto en la capital como en distintos municipios madrileños.
Los agentes participaron en operativos durante las fiestas de San Isidro en Madrid y en celebraciones de Torrejón de Ardoz, Parla y Getafe, con el objetivo de garantizar la seguridad ciudadana y mantener el orden público.
La Jefatura Superior de Policía de Madrid ha señalado que estos datos reflejan el trabajo desarrollado para reforzar la seguridad en la región. Pero las cifras también dejan una conclusión inquietante: Madrid afronta una creciente normalización del arma blanca en la calle, especialmente en determinadas zonas donde la seguridad se ha convertido en una preocupación diaria para vecinos y comerciantes.