«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Su huella de carbono equivaldría a realizar 8.563 vuelos de ida entre Madrid y Nueva York

Sánchez aumenta un 720% sus vuelos en Falcon y Airbus: su actividad ha lanzado a la atmósfera el equivalente a 718 años conduciendo un coche sin parar

Pedro Sánchez sale del Falcon junto a Begoña Gómez. Redes sociales

Pedro Sánchez ha efectuado un total de 311 vuelos en lo que va de legislatura utilizando las aeronaves oficiales al servicio del Gobierno. Según los datos recopilados por el portal Falcon Despega y avanzados por El Confidencial, esta cifra representa un incremento del 718% respecto al mismo periodo de la legislatura anterior. El uso de estos aviones habría supuesto un gasto estimado de 2,84 millones de euros, el consumo de cerca de 2,8 millones de litros de queroseno y la emisión de 7.707 toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera.

Las estimaciones difundidas por este portal señalan que esa huella de carbono equivaldría a realizar 8.563 vuelos de ida entre Madrid y Nueva York o a conducir un automóvil de forma ininterrumpida durante 718 años. Para compensar esas emisiones serían necesarios, según los cálculos de la plataforma, más de 367.000 árboles. Además del aumento en el número de desplazamientos, el coste económico también habría crecido un 986% respecto a la anterior legislatura, mientras que el consumo de combustible se habría disparado un 1.161%.

La última controversia relacionada con estos desplazamientos se produjo con motivo del viaje del presidente del Gobierno a la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara (Turquía). Para trasladar a Sánchez y a los ministros de Defensa y Asuntos Exteriores, Margarita Robles y José Manuel Albares, el Ejecutivo empleó tres aeronaves militares: un Airbus para el presidente y dos Falcon para los ministros. El desplazamiento tuvo un coste estimado de 36.407 euros y generó alrededor de 45 toneladas de emisiones de CO₂.

La elección del Airbus ha vuelto a situar el foco sobre el discurso medioambiental del jefe del Ejecutivo. Este modelo, de mayor tamaño que los Falcon, requiere un consumo superior de combustible y produce más emisiones contaminantes. Hace apenas unas semanas, coincidiendo con el Día Mundial del Medio Ambiente, Sánchez defendía acelerar las políticas contra el cambio climático, al que calificó como «el gran desafío de nuestra era», y apostaba por intensificar las medidas de descarbonización.

El seguimiento de estos trayectos ha sido realizado por Falcon Despega, una plataforma desarrollada por el ingeniero Pablo Bañuelos con el propósito de monitorizar de forma visual y documentar los vuelos efectuados por las aeronaves que prestan servicio al Gobierno y a la Casa Real.

Los registros también muestran que el presidente ha recurrido con frecuencia a estos medios para desplazamientos dentro de España. En total, ha realizado 64 vuelos nacionales, entre ellos 19 con destino a Cataluña, 11 a Andalucía, ocho a la Comunidad Valenciana y dos a Castilla y León. En el caso de la ruta Madrid-Barcelona, uno de los trayectos más repetidos, el viaje en AVE tiene una duración aproximada de dos horas y media y presenta un impacto ambiental considerablemente inferior al del transporte aéreo.

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