El régimen de Nicolás Maduro concedió un trato de favor a la aerolínea Plus Ultra al perdonar intereses millonarios y aplazar el pago de una deuda de 6,1 millones de euros, en una operación gestionada por un empresario estrechamente vinculado al expresidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero, según informa El Mundo.
Según fuentes conocedoras de la operación, el comisionista Julio Martínez Martínez, asesor externo de la compañía y persona de confianza del ex jefe del Ejecutivo, fue el encargado de negociar directamente con las autoridades chavistas el alivio financiero para la aerolínea, que en ese momento atravesaba una situación crítica.
La gestión permitió no sólo diferir durante años el pago de la deuda contraída con la petrolera estatal PDVSA, sino también evitar la aplicación de intereses que en Venezuela podían alcanzar el 20%, en un contexto en el que el propio régimen se declaraba en impago de deuda internacional.
La operación se produjo mientras Plus Ultra acumulaba obligaciones millonarias derivadas, entre otros factores, de las restricciones financieras impuestas por Estados Unidos, lo que había puesto en riesgo la viabilidad de la compañía. Este escenario fue clave para que la aerolínea solicitara posteriormente el rescate público de 53 millones de euros al Gobierno de Pedro Sánchez.
El empresario encargado de la negociación logró además garantizar el suministro de combustible por parte de PDVSA y acordar que la deuda sería abonada de forma progresiva, una vez recibida la inyección de dinero público en España.
La compañía trasladó esta situación al Ejecutivo durante el proceso de solicitud del rescate, reconociendo la necesidad de ponerse al día con su principal proveedor de combustible. En ese momento, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) estimó en 6,1 millones de euros la deuda pendiente con la petrolera venezolana.
Paralelamente, el intermediario que negoció el acuerdo mantenía un contrato con Plus Ultra que le garantizaba el 1% del rescate obtenido, al tiempo que articulaba pagos a través de varias sociedades.
La investigación ha revelado además que este empresario desvió más de 460.000 euros al expresidente Zapatero, bajo el concepto de supuestos servicios de consultoría, consistentes en informes geoestratégicos y asesorías verbales a terceros clientes no identificados.
Estas operaciones han sido detectadas por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), que investiga si se trataba de servicios reales o si, por el contrario, encubrían comisiones vinculadas a la intermediación política tanto con el régimen chavista como con el Gobierno español.