
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha vuelto a negar este martes ante el Senado que tuviese información previa sobre la invasión de Ceuta, al tiempo que ha admitido que tras la crisis desatada por la entrada de casi 80.000 inmigrantes ilegales a la ciudad autónoma se «sentiría subjetivamente inseguro» en la misma.
«Yo me sentiría subjetivamente inseguro en Ceuta pero, evidentemente, lo que no haré nunca es provocar esa inseguridad, esa xenofobia y esa confrontación que hacen ustedes», ha dicho el ministro socialista durante una sesión de control.
Ante el reclamo de VOX de que desatendió hasta 18 avisos que señalaban un flujo inusualmente alto de personas con rumbo a Ceuta, Marlaska insistió en que, previo a los hechos del 30 y 31 de julio, el Gobienro no dispuso nunca de información que señalara la inminencia de la invasión.
«Para nosotros una alerta es que entren, por ejemplo, 300 o 400 personas en un día«, expresó, tal y como ha reseñado el Faro de Ceuta.
En ese sentido, ha dejada clara su intención de no dimitir al cargo, argumentando que su permanencia en el mismo es una forma de «hacerle frente» a los llamados a la «confrontación» de quienes señalan el peligro que implica la llegada masiva de ilegales a España.
«Yo dimitiría hoy y me iría porque, desde luego, esta no es la política en la que creo y nosotros estamos aquí para hacerles frente: seguiré aquí porque no me gusta esa forma de hacer política que tienen ustedes mintiendo y llamando a la confrontación, pero no hubo ningún tipo de alerta referente a lo que finalmente pasó»