
La Dirección General de Tráfico, dependiente del Ministerio del Interior que dirige el ministro Fernando Grande-Marlaska, ha decidido dar un paso más en la implantación de la baliza V16. El propio ministro ha trasladado que quiere que los agentes de la Guardia Civil de Tráfico comiencen a exigir este dispositivo a los conductores y a sancionar a quienes no lo porten, incluso en ausencia de una instrucción específica que lo regule.
La medida refuerza la apuesta personal de Marlaska y del director general de Tráfico, Pere Navarro, por un sistema que España ha introducido como pionera a nivel mundial. Sin embargo, a día de hoy ninguna asociación de seguridad vial ha avalado públicamente el dispositivo. Además, integrantes de cuerpos tan relevantes como la Guardia Civil de Tráfico o los bomberos han manifestado reservas sobre su funcionamiento y su eficacia real en determinadas circunstancias.
La consecuencia inmediata ha sido una creciente confusión entre los conductores. Los continuos cambios de criterio en torno a la obligatoriedad de la V16 y la convivencia temporal con los tradicionales triángulos han generado incertidumbre sobre si su ausencia puede acarrear sanción. Muchos ciudadanos desconocen si están obligados ya a llevarla en la guantera o si pueden ser multados por no disponer de ella.
En este contexto, Marlaska ha despejado parte de las incógnitas. Aunque reconoce que no existe una orden formal, ha dejado claro que respalda que los agentes soliciten la baliza en los controles y que impongan multas, sobre todo cuando se produce una avería o accidente y el vehículo no queda correctamente señalizado.
La diferencia económica no es menor. No portar la baliza V16 puede suponer una multa de 80 euros. No señalizar una emergencia en carretera eleva la sanción hasta los 200 euros. Una distinción que, en la práctica, incrementa la presión sobre los conductores.
El ministro ha recordado que la Guardia Civil impuso el pasado año 400 sanciones vinculadas a los triángulos de emergencia, dentro de un volumen total de cinco millones de multas. La cifra es reducida en proporción, pero confirma que las sanciones existen. Interior espera un volumen similar en el caso de la nueva baliza.
Marlaska continúa defendiendo que la V16 ofrece mayor visibilidad que los triángulos tradicionales. No obstante, ha admitido que aún es pronto para extraer conclusiones definitivas sobre el régimen sancionador, dado que el sistema lleva menos de dos meses en funcionamiento.
Por último, ha aclarado que las estaciones de ITV no comprobarán por ahora la presencia de la baliza en los vehículos, aunque sí se les ha solicitado que recuerden a los conductores la obligación de llevarla. Hace semanas, las propias ITV se ofrecieron a incorporar la verificación de este dispositivo a sus inspecciones técnicas.
La implantación de la V16 avanza así por la vía de los hechos, con el respaldo explícito del Ministerio del Interior y con los conductores obligados a adaptarse en medio de dudas que todavía no han sido completamente disipadas.