La teniente coronel Alicia Vicente, próxima a la directora general del Instituto Armado, Mercedes González, ocupará el puesto de oficial de enlace ante Naciones Unidas en Nueva York tras una convocatoria que ha generado críticas internas por los cambios en las condiciones de acceso.
La Dirección General de la Guardia Civil ha adjudicado a la teniente coronel Alicia Vicente el puesto de oficial de enlace ante Naciones Unidas en Nueva York (Estados Unidos), un destino que hasta ahora estaba reservado a comandantes del Cuerpo. La designación, resuelta en septiembre mediante el sistema de libre designación, ha suscitado críticas internas por los cambios en los requisitos de acceso a la plaza.
Vicente era hasta ahora jefa de Operaciones de la Zona de Canarias y, según fuentes del Instituto Armado citadas por The Objective, fue la responsable del dispositivo de seguridad de la residencia de La Mareta, en Lanzarote, durante las estancias vacacionales del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Las modificaciones introducidas en la convocatoria afectan tanto al empleo exigido como al nivel de idiomas. Según la información publicada por el citado medio, la plaza pasó de estar destinada a comandantes a admitir tenientes coroneles. Además, el requisito de inglés se fijó en un nivel B2, intermedio, frente al C1 que se había exigido anteriormente.
Fuentes de la Guardia Civil críticas con la designación sostienen que los cambios se realizaron para facilitar la elección de Vicente, a quien consideran próxima a Mercedes González. Estas fuentes cuestionan que la adjudicación respete los principios de mérito, capacidad y antigüedad, y relacionan el nombramiento con el papel desempeñado por la teniente coronel en el dispositivo de seguridad de Sánchez en La Mareta.
El Instituto Armado dispone de tres plazas de consejero en representaciones ante organismos y Estados extranjeros: dos en la Unión Europea y una en Naciones Unidas. Las primeras están ocupadas por una teniente coronel y un coronel, por lo que la Dirección General considera razonable equiparar el empleo requerido para el destino en la ONU.
Respecto al nivel de inglés, las mismas fuentes explican que las condiciones se han adaptado a las de otras misiones de Naciones Unidas. También aseguran que Vicente cuenta con el nivel C1, superior al B2 exigido en la convocatoria, y que fue seleccionada por presentar el mejor perfil para el puesto.
Las críticas no son nuevas. Los cambios fueron denunciados en julio a través del canal interno del Comité de Gestión de Conducta Ética de la Dirección General, dos meses antes de que se resolviera la convocatoria. El escrito solicitaba recuperar los requisitos anteriores, pero, según cuenta The Objective, no obtuvo respuesta.
Los denunciantes consideran que la adjudicación podría constituir un caso de prevaricación administrativa, una acusación que no equivale a una resolución judicial sobre los hechos. La controversia se produce, además, en un contexto de investigaciones judiciales que afectan a responsables de la cúpula de la Guardia Civil, entre ellos Mercedes González y el director adjunto operativo, Manuel Llamas, en relación con el denominado caso Leire.