
Marruecos ha elevado este jueves el tono de su respuesta a España y ha advertido de que una «ceguera estratégica» puede convertir la relación bilateral en «una fuente de desconfianza crónica y de tensiones recurrentes».
La amenaza figura en un comunicado difundido por el Ministerio de Asuntos Exteriores marroquí en plena controversia por la invasión perpetrada por el régimen de Mohamed VI, a través de un episodio de guerra híbrida, introduciendo a miles de inmigrantes ilegales los pasados 30 y 31 de julio.
Estas palabras llegan tras la publicación de los documentos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y de la inteligencia española sobre el papel «connivente» de las autoridades marroquíes en la invasión de Ceuta, según recoge este jueves El Español.
Rabat niega cualquier implicación en los hechos y sostiene que «ningún dato, hecho o informe» acredita la participación de Marruecos. Además, acusa a los «partidos históricos» españoles de utilizar al Reino como instrumento de sus disputas internas y les reprocha expresamente haber caído en el «lodazal en el que la escalada irracional y populista prevalece sobre el sentido común».
El comunicado de Exteriores marroquí llega minutos más tarde de que el Congreso de los Diputados aprobase dar la nacionalidad a los saharauis nacidos bajo la administración española.