El Gobierno de Marruecos ordenó este miércoles 9 de julio el cierre unilateral y «hasta nueva orden» del paso fronterizo comercial con Melilla, reabierto a finales de 2023 tras años de inactividad. La medida no fue comunicada previamente a las autoridades españolas, y de momento no se ha anunciado fecha de reapertura.
El cierre rompe con el compromiso asumido en la Declaración Conjunta firmada en Rabat en febrero de 2023, en la que ambos países acordaban la «plena normalización» del tránsito de personas y mercancías. El pacto fue clave para superar la grave crisis diplomática abierta en 2021 tras la acogida en España del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali.
Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores han intentado justificar la decisión marroquí alegando una «afluencia extraordinaria» de viajeros por la Operación Paso del Estrecho. Sin embargo, fuentes diplomáticas consultadas por Vozpopuli apuntan a una interpretación más política del gesto: una muestra de presión en un contexto de tensión bilateral y pérdida de peso exterior de España.
La medida coincide con un momento delicado para el Gobierno, en plena polémica por los casos de corrupción y tras el distanciamiento de Pedro Sánchez respecto a los compromisos de inversión en defensa adoptados por la OTAN. En la última cumbre en La Haya, España se mostró reacia a alcanzar el objetivo del 5% del PIB en gasto militar.
Además, el cierre fronterizo se produce en un contexto en el que Marruecos sigue reclamando la soberanía sobre Ceuta y Melilla, a las que continúa refiriéndose como «ciudades ocupadas» en su discurso oficial.