El Gobierno de Pedro Sánchez ha vuelto a abrir las puertas de España a más inmigración. Esta semana llegaron al aeropuerto de Madrid-Barajas 85 refugiados sirios procedentes del Líbano, dentro del Programa Nacional de Reasentamiento que impulsa el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, dirigido por Elma Saiz.
El vuelo aterrizó este miércoles y fue recibido con un amplio dispositivo oficial, en el que participaron hasta 16 instituciones y entidades: desde la Oficina de Asilo y Refugio, ACNUR y la OIM hasta Guardia Civil, Policía de Fronteras y Cruz Roja. La coordinación corrió a cargo de la Secretaría de Estado de Migraciones, que derivó a las familias a centros del Sistema Nacional de Acogida gestionados con organizaciones del tercer sector.
El grupo, que incluye cerca de medio centenar de menores, forma parte de la misión de selección de julio de 2024 en Beirut. Es ya el sexto traslado de este tipo y confirma la hoja de ruta del Ejecutivo: España asumirá en 2025 el reasentamiento de 1.200 refugiados, una cifra marcada en las prioridades globales de ACNUR.
Hasta la fecha, el programa ha asentado 341 personas en lo que va de año, la mayoría también sirios llegados desde el Líbano, y otros desde Costa Rica, donde se inició en mayo una primera misión de selección de expedientes.
El Ministerio destaca que el objetivo es «garantizar la acogida de las familias y fomentar su integración» con itinerarios de autonomía, y recalca que estas políticas son pilares de la llamada «solidaridad internacional».
Sin embargo, el contexto en el que se produce este nuevo desembarco es crítico: España afronta un año récord de llegadas de inmigrantes ilegales por Canarias, Ceuta, Melilla y el Mediterráneo. Mientras barrios enteros en ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia denuncian saturación en los servicios públicos y un incremento de la inseguridad, el Gobierno insiste en multiplicar las vías de entrada.
A ello se suma la «vía complementaria» implantada en 2023, que autoriza cuotas adicionales de refugiados vinculadas a ofertas de empleo en España. Por esta vía ya se han asentado en 2025 12 familias (44 personas) en Valladolid y Murcia.
La política de Sánchez en materia migratoria avanza así en dos frentes: la acogida masiva de refugiados bajo programas de la ONU y el fomento de canales paralelos de inmigración, mientras la presión social y económica sobre los españoles aumenta.