Médicos de urgencia ceutíes han denunciado que están atendiendo «más de dos y tres» casos diarios de abusos sexuales y violaciones desde la entrada masiva de inmigrantes registrada a finales de julio. Los facultativos han trasladado esta situación a una delegación de la Organización Médica Colegial (OMC) desplazada hasta Ceuta para conocer de primera mano el estado de los profesionales sanitarios.
El presidente de la OMC, Tomás Cobo Castro, ha descrito como «dramático» el escenario que atraviesa el Servicio de Urgencias del hospital ceutí. Tras reunirse con sus médicos, ha asegurado que actualmente afrontan más del doble de asistencias de las habituales, con una carga añadida por la naturaleza de numerosos casos que llegan al centro sanitario.
«No son urgencias de rutina», ha advertido Cobo. Según el relato trasladado por los profesionales, entre las atenciones predominan heridas derivadas de reyertas, abusos sexuales y violaciones, llegando a contabilizar, según sus palabras, «más de dos y tres al día». Una realidad asistencial que contrasta con el relato del Gobierno sobre la evolución de la seguridad en la ciudad y que los médicos conocen directamente por los pacientes que llegan a Urgencias.
La presión está teniendo además consecuencias sobre la plantilla. El presidente de la OMC ha explicado que llegan ambulancias con cuatro o cinco pacientes simultáneamente y ha alertado de que los profesionales se encuentran en una situación de «extenuación máxima». Ya se han producido bajas laborales y, según ha avisado, podrían aumentar si no llegan refuerzos.
La delegación también se ha reunido con la consejera de Sanidad y Servicios Sociales, Nabila Benzina, quien les ha transmitido su «extrema preocupación» ante la ausencia de soluciones. La OMC plantea ahora mantener una interlocución directa con el Ministerio de Sanidad y reclama medidas capaces de atraer facultativos a Ceuta mediante estabilidad laboral, mejores condiciones económicas y facilidades de vivienda. También ha puesto a disposición de los médicos programas de apoyo psicológico y ha enviado profesionales voluntarios para evaluar la situación sobre el terreno.
El responsable jurídico de la organización, Ricardo de Lorenzo, ha recordado que Ceuta y Melilla ya cuentan desde 2023 con la consideración de zonas con plazas de difícil cobertura y sostiene que la crisis actual ha agravado todavía más ese problema estructural. A su juicio, la dimensión de lo ocurrido obliga también a abordar el asunto desde las instituciones europeas.
El presidente del Colegio Oficial de Médicos de Ceuta, Enrique Roviralta, ha elevado el tono contra la respuesta institucional. «No hay derecho a lo que los ceutíes estamos viviendo», ha afirmado, antes de denunciar que la ciudad se encuentra en un «punto muerto» marcado, a su juicio, por la «inacción» del Gobierno. «No hay derecho a que en Ceuta estemos secuestrados en nuestra propia ciudad», ha añadido.
Roviralta ha concluido reclamando una actuación inmediata ante una situación que, según los testimonios recogidos por la OMC, está llevando al límite tanto al sistema sanitario como a sus trabajadores: «Necesitamos una solución urgente, no se puede esperar más».