El Gobierno de Giorgia Meloni ha aprobado la eliminación del impuesto de circulación para 14,5 millones de coches y motocicletas en Italia a partir de 2027, en una de las mayores rebajas fiscales aplicadas hasta ahora por su Ejecutivo.
La medida beneficiará a todos los vehículos asegurados con una potencia máxima de 80 kilovatios, lo que incluye más del 70% de los automóviles pequeños y medianos del país, además de todas las motocicletas incluidas en el régimen. Cada ciudadano podrá aplicar la exención únicamente a un vehículo.
«Hoy el Gobierno elimina uno de los impuestos más odiados por los italianos», afirmó Meloni después de la reunión del Consejo de Ministros que dio luz verde a la iniciativa. La primera ministra defendió la medida como una continuación de la estrategia de reducción de impuestos aplicada por su coalición de derecha desde que llegó al poder.
Un ahorro para 14,5 millones de vehículos
El denominado bollo auto es un impuesto regional que pagan anualmente los propietarios de vehículos en Italia. El nuevo decreto contempla su desaparición para 14,5 millones de coches y motos, siempre que cumplan el límite de potencia establecido y dispongan de seguro en vigor. La exención está diseñada inicialmente para aplicarse únicamente durante 2027.
Sin embargo, el ministro de Economía, Giancarlo Giorgetti, ha asegurado que el Ejecutivo pretende convertirla posteriormente en una medida permanente. La fórmula definitiva podría incorporarse a los Presupuestos que Roma presentará el próximo mes de octubre.
El coste estimado para las arcas públicas asciende a 2.360 millones de euros. Por ahora, ni Meloni ni Giorgetti han detallado qué partidas financiarán íntegramente esa pérdida de ingresos.
Meloni mantiene su agenda de rebajas fiscales
La medida forma parte de una estrategia más amplia del Gobierno italiano para aliviar la presión fiscal sobre familias y conductores. Durante los últimos meses, Roma también ha aprobado y prorrogado diversas reducciones temporales de los impuestos sobre los carburantes, en respuesta al fuerte incremento de los precios de la energía.
El Gobierno ha gastado aproximadamente 2.800 millones de euros en estas medidas, incluyendo bonificaciones destinadas a transportistas.
El Ejecutivo renovó esta semana además la rebaja de los impuestos especiales sobre el diésel, aunque irá reduciendo progresivamente la cuantía de la ayuda durante las próximas semanas. Meloni ha defendido que su objetivo es mantener una política de reducción fiscal sin abandonar el compromiso con la estabilidad presupuestaria.
Italia afronta una deuda cercana al 139% del PIB
La medida se aprueba, sin embargo, en un contexto de elevada deuda pública. Las previsiones oficiales sitúan la deuda italiana cerca del 139% del PIB durante este año, una de las ratios más elevadas de toda la eurozona.
La Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional han recomendado a Roma que las ayudas frente al encarecimiento energético sean más específicas y se concentren especialmente en los hogares y empresas más vulnerables. Desde la oposición también han criticado el coste de la eliminación del impuesto de circulación y han relacionado la decisión con la proximidad de las elecciones generales previstas para 2027.
El Gobierno, por su parte, sostiene que la medida responde a una línea política ya iniciada anteriormente y que pretende reducir de forma directa la carga fiscal que soportan millones de conductores italianos.
Más del 70% de los coches pequeños y medianos
El alcance práctico de la medida será especialmente amplio. La exención llegará a más de siete de cada diez coches pequeños y medianos, además de las motocicletas afectadas por el impuesto.
Con 14,5 millones de vehículos beneficiados, se trata de una de las rebajas fiscales más extensas aprobadas por el Gobierno de Meloni desde su llegada al Palacio Chigi.